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30/6/08

Cuentas de la Parroquia: Abr-May 2008

La publicación de las cuentas de nuestra Parroquia no se hace con intención de exhibirlas, ni de una búsqueda de transparencia (aunque ésta también sea conveniente), sino precisamente para hacernos partícipes a todos de la situación económica de nuestra Parroquia, para que veamos con claridad las necesidades que existen y en qué aspectos se incide con los ingresos que se reciben.



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29/6/08

«¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!»

Domingo 13 del Tiempo Ordinario. Ciclo A. 29 de Junio.
Solemnidad de San Pedro y San Pablo

Lecturas: Hech. 12, 1-11 // 2Tim. 4,6-8. 17-18 // Mt. 16,13-19

Pedro y Pablo son los pilares de la Iglesia. Ellos fueron hombres normales, con sus debilidades y pecados, que sin embargo se entregaron totalmente y confiadamente en las manos de Cristo.

San Pedro, negó a Jesús el Jueves Santo. El sintió el miedo de profesar la fe en Cristo y saber que podía ser ejecutado. Su debilidad le llevó a negar al Señor. Todo su buen ánimo se vino abajo y sucumbió a la negación. El señor lo miró apenado pero misericordiosamente. Pedro después de la Resurrección afirmó tres veces a Cristo. Confirmó su amor, su entrega y arrepentido le dijo: “Tu sabes que te quiero”.

Nosotros muchas veces también experimentamos la debilidad, negamos a Cristo con nuestras palabras y con nuestros pecados. Pero Él nos mira como a Pedro, con misericordia. Ojalá ante esa mirada nosotros, como Pedro, le digamos de nuevo que lo queremos y retomemos con ánimo nuestra vida cristiana.

San Pablo pasó de perseguir a ser perseguido, de matar cristianos a ser decapitado por serlo. Su conversión fue radical, se encontró con Cristo resucitado camino de Damasco. Se humilló y se convirtió. Cristo lo constituyó apóstol de los gentiles.

Este año celebramos el 2000 aniversario del nacimiento de Pablo de Tarso. Pedimos a Dios que seamos capaces de conocer, leer y vivir a San Pablo. Nos acerquemos a conocer su vida, a leer sus cartas en el Nuevo Testamento. Pero sobre todo, que imitemos su cambio radical de vida, dejemos la tibieza de la nuestra y nos entreguemos totalmente a la vida en Cristo Jesús.

Tomás Pajuelo Romero. Párroco.

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Ante el alarmante incremento de la violencia contra las mujeres

QUERIDOS HERMANOS Y HERMANAS:

El dramático crecimiento de los actos de violencia doméstica, que se viene registrando en los últimos años en España, en Andalucía y también en Córdoba, pone de manifiesto la urgencia de responder a la llamada que nos hiciera el Papa Juan Pablo II, con ocasión de la IV Conferencia Mundial sobre la mujer, celebrada en Pekín en 1995: “A las puertas del tercer milenio no podemos permanecer impasibles y resignados ante este fenómeno. Es hora de condenar con determinación, empleando los medios legislativos apropiados de defensa, las formas de violencia que con frecuencia tienen por objeto a las mujeres”.
Como señalaba el Papa, quien contempla el mundo y sus sufrimientos con los ojos del Evangelio no puede permanecer ajeno ante el incremento de la violencia que se registra en el ámbito familiar, que afecta a los mayores y a los no nacidos, pero que se centra también, de forma no marginal, con las mujeres maltratadas. En este último caso, la violencia se ejerce como medio de control del cónyuge, a través del miedo y la intimidación, e incluye el abuso emocional y psicológico, los golpes y el ataque sexual, llegándose, tal como nos muestran las crónicas de sucesos de los medios de comunicación, a terribles homicidios que culminan con el suicidio o autolesión del propio agresor.

Los estudios que se han realizado sobre este problema demuestran que la violencia doméstica se produce en familias de todos los niveles económicos y de educación, y que tiene difícil pronóstico, ya que la violencia se ejerce normalmente en la privacidad de los hogares, donde muchas veces queda envuelta en el silencio.

Por lo que se refiere a las causas de este grave fenómeno, los especialistas sostienen que un pequeño porcentaje de los casos se debe a un desorden psicofísico, pero que en la mayoría intervienen otros factores, como son el alcoholismo, la drogadicción o una situación laboral precaria. Los hombres que abusan de sus mujeres tienden a ser extremadamente celosos y posesivos, y lo más preocupante es que muchos de ellos han crecido en hogares en los que ya se ejercía la violencia. Los terapeutas familiares señalan, en efecto, que la violencia familiar es una conducta aprendida, que se transmite de generación en generación.

En un documento publicado en 1992 por los Obispos de Estados Unidos se afirma que es también muy preocupante el hecho de que muchos hombres que maltratan a sus mujeres se sienten justificados para actuar de esta forma como consecuencia de una determinada cultura que propugna la superioridad del varón sobre la mujer. Los abusos son percibidos, en estos casos, como un modo de dar cauce a los problemas, tensiones y frustraciones del varón, en una sociedad saturada de violencia en el cine y en la televisión.

Frente a esta mentalidad, debemos recordar con Juan Pablo II en la encíclica Mulieris dignitatem, que tanto el hombre como la mujer son seres humanos con la misma dignidad, y que ambos fueron creados a imagen de Dios (n. 6). El modo de actuar de Cristo, ejemplificado en sus encuentros con mujeres marginadas, como es el caso de la hemorroisa (Mc 5, 25-34) o la mujer sorprendida en adulterio (Jn 8, 1-11), también nos impulsa a estar cerca de las mujeres maltratadas, para las que se deben reivindicar medidas legales de protección.

Pero el endurecimiento de estas medidas no es suficiente para salvaguardar la dignidad de la mujer. Por ello, hay que hacer un esfuerzo, tan grande como sea posible, para erradicar las verdaderas causas que propician el actual incremento de los casos de violencia doméstica, que son en realidad factores de tipo cultural o ideológico. En este sentido, convendría no perder de vista la relación que establece el Directorio de la pastoral familiar de la Iglesia en España entre la violencia contra las mujeres y la revolución sexual, acaecida en Europa a mediados del siglo XX, y que conforma en gran medida el modo como se vive actualmente la relación hombre-mujer (n. 11).

La violencia contra las mujeres, sobre todo si se ejerce dentro del matrimonio, encierra una especial malicia moral, ya que el amor del esposo por la esposa siempre debe ser signo del amor de Jesucristo por su Iglesia. Ello exige, en consecuencia, un amor del todo especial, protección y respeto. Concluyo mi carta semanal invitando a acoger y ayudar con amor a las mujeres maltratadas desde nuestras parroquias y desde nuestras Caritas, a acompañar desde los Centros de Orientación Familiar de la Ciudad, de la Campiña y de la Sierra a los matrimonios en dificultades y a ayudar a los novios a prepararse auténticamente para el matrimonio, el mejor camino sin duda para precaver este problema. Invito igualmente a todos los miembros de nuestra Iglesia diocesana a implicarse en la pastoral familiar y en el anuncio del Evangelio de la familia, que es manantial de respeto por la dignidad de la mujer, de amor, paz y reconciliación.

Para todos, mi saludo fraterno y mi bendición.

Juan J. Asenjo. Obispo de Córdoba.

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28/6/08

También están equivocados

During the 19th century, slavers said black people weren’t human. They were wrong.
During the 20th century, the Nazis said Jews weren’t human. They were wrong.
Since 1967, the House of Commons has said the unborn are not human. They, too, are wrong.
Patrick O’Donoghue, Obispo Católico de Lancaster,
opinando sobre el Proyecto de Ley británico sobre Fertilización y Embriología Humanos

Traducción:
Durante el siglo XIX, los esclavistas dijeron que los negros no eran humanos. Estaban equivocados.
Durante el siglo XX, los Nazis dijeron que los Judíos no eran humanos. Estaban equivocados.
Desde 1967, la Cámara de los Comunes ha dicho que los no-nacidos no son humanos. Ellos, también, están equivocados.

25/6/08

Entrevista a Paco y Luisa. Detalles de Amor

Paco y Luisa, vecinos de nuestra Parroquia, han cumplido recientemente sus 25 años de matrimonio renovando sus votos en una celebración de la que ya se informó, y que, por el testimonio que implica, era inevitable pedirles que compartieran con todos quienes participamos en este sitio web su experiencia, sus experiencias, los momentos y los pensamientos de ese día, de esos años.

Amable y alegremente, Luisa y Paco accedieron a ello y a continuación ofrecemos un resumen de la charla amena y cercana que tuvimos el privilegio de compartir con estos hermanos nuestros.

Antecedentes

Paco y Luisa viven en Córdoba capital desde siempre y hace más de 25 años, contando 16 ella y 19 él, comenzaron su noviazgo, que duró alrededor de 6 años. Tras este periodo se casaron y hoy día son un matrimonio cristiano comprometido con su vocación, padres de dos hijos varones de 23 y 21 años. Paco trabaja en la administración universitaria y Luisa está prejubilada de la asistencia sanitaria pública por motivos que más adelante aparecerán.

El compromiso cristiano de su vocación aparece de forma natural cuando se observa la evolución de su acción como cristianos durante todos estos años: se conocieron de forma casual, nos cuentan entre miradas cómplices, en la Legión de María, y se hicieron novios para -ya siempre juntos- ir recorriendo un camino de implicación con los demás, vinculados luego a los Padres Blancos (misioneros poco “mediáticos” con proyectos en África), a los Cursillos de Cristiandad y al seguimiento del post-cursillo, los grupos de Comunión, de Confirmación y Cursillos Prematrimoniales de la Parroquia. Siempre en marcha. Siempre vinculados en la Parroquia más cercana, antes Virgen del Camino, ahora Beato Álvaro, también en el trabajo, en las amistades, la familia, etc. Al departir con ellos se nota la plenitud con que el Señor interviene en sus vidas.

Pero pasemos a la entrevista propiamente dicha:

Matrimonio

¿Cuál fue el origen de vuestro matrimonio?

Luisa: Muchas ganas de estar juntos, tantas que en el comienzo de la Luna de Miel aquella les parecía que sobraba, en comparación de la satisfacción de pertenecerse y tenerse el uno al otro.

Paco: Una unión que nace realizando tareas apostólicas.

¿De qué forma ha estado presente Dios en vuestra unión?

P: En lo bueno, sin duda y con agradecimiento, pero también y principalmente en la enfermedad.

Nos narran sin autocompasión pero también sin heroicidad, con naturalidad pero con un perceptible y humano desgarro siempre en superación, que Luisa sufre de una enfermedad degenerativa neuromuscular y Paco recientemente ha sanado, esperemos que para siempre, de un cáncer de próstata. Dios -nos cuentan- se ha hecho visible en todos los momentos duros mostrándoles una salida y un consuelo. Especialmente en la dolencia de Luisa, cuando hubo de abandonar un trabajo en el que la atención al enfermo era una gran satisfacción vocacional por no poder continuar en pie ni realizar esfuerzos musculares, el Señor les mostró el camino de la Escuela de Cursillos de Cristiandad. De la misma forma aparecieron los grupos de matrimonios en la parroquia de la Virgen del Camino.

Superando los momentos y las dificultades que aquella les ha planteado y les plantea, el Señor se implica en su vida cuando ellos ayudan a llevar Su cruz.

Paco y Luisa entienden el Evangelio como lo que es, la Buena Nueva, que no puede guardarse para uno mismo (sal de la tierra), sino llevarla a los demás. Ellos entienden que los cristianos debemos ser “Evangelios con patas”

¿Qué es lo que más ha cambiado desde vuestra boda hasta esta renovación de votos?

L: Tenemos más madurez. Humana y cristiana –tercia Paco. Más presencia de Cristo. La enfermedad, claro, ha sido un cambio en nuestra vida que ha traído bienes como la Paz ante la prueba, fruto de la oración personal y comunitaria.

P: También tenemos más unión entre nosotros, al tiempo que se han ido eliminando cada vez más egoísmos personales, que pienso que son el verdadero cáncer de la sociedad.

Y ¿qué es lo que no ha cambiado en estos 25 años?

P y L: Los detalles de amor –contestan casi al unísono, para pasar a interrumpirse mutua y cordialmente mientras nos explican algunos de ellos, como la comunicación de sus sentimientos con bonitas cartas, el envío de flores, de telegramas… tal como veremos a continuación.

Bodas de Plata

¿Cómo vivisteis ese día, y los previos?

L: La preparación de la boda ha estado cargada de mucha ilusión y detalles, nosotros habíamos decidido que los regalos que nos teníamos que intercambiar deberían ser simples detalles puesto que a través de ellos también ha ido creciendo nuestro amor en estos veinticinco años juntos. Por eso quise que al terminar la ceremonia le entregarán a Paco un telegrama en la misma puerta de la Parroquia en el cual le decía “Gracias por el regalo de éstos veinticinco años”

P: En estos veinticinco años mi regalo preferido para Luisa han sido las rosas y en este día no podían faltar, le regalé 25 una por cada año y junto a ella un libro y un DVD con la historia de nuestra vida en común que se titula “Veinticinco años a tu lado”.

¿Y la ceremonia?

P: Sin nervios, saboreando el momento, preparándola previa y mutuamente para poder vivirla intensamente.

L: Sintiendo el cariño de la gente que nos rodea, recibiendo la alegría de la Acción de Gracias leída por sus hijos -2 folios!, exclama entre alborozada y orgullosa, Luisa.

P: Percibiendo que la siembra en los hijos da fruto –apunta Paco.

L: Pasamos la ceremonia cogidos de la mano, pero no sólo porque necesito apoyarme –bromea. Los cuatro, padres e hijos, de la mano, es una estampa de comunión que, entre otras, ilustra la publicación de esta entrevista. También disfrutamos de la homilía que hizo el sacerdote, tío mío -añade Luisa.

¿Qué les decís a quienes se acercan a sus 25 años de casados pero no tienen previsto celebrarlo?

P: Pues que la capacidad de amar hay que renovarla.

L: Y hay que dar gracias a Dios, por lo bueno y pese a las dificultades.

La crisis del matrimonio

¿Por qué creéis que hoy fracasan tantos matrimonios?
P: Falta de capacidad de aguante y ausencia de Cristo en la pareja.

L: El matrimonio es una vocación de vida, y no se suele considerar así.

¿Qué les podéis aportar a los matrimonios que están pasando por alguna crisis y se estén planteando la posibilidad de la separación?
L: Que lean la Carta a los Corintios de San Pablo, además de que no deberían guardarse listas de agravios mutuos.

P: Es muy importante no acostarse enfadados. Con el paso del tiempo, a nosotros no nos dura ni una hora un enfado, al poco tiempo estamos uno buscando la reconciliación con el otro.

L: Creemos necesario estar orientados al Señor mediante el testimonio, no de palabra, estando alegres ante las dificultades. No es bueno caminar solos, por eso siempre que tenemos problemas recurrimos a nuestro director espiritual, que además es el mismo.

Surge la guasa de nuevo, al recordar cómo a veces cuando uno de ellos acude a su orientador tras algún pequeño conflicto de pareja, aquél le avisa de que el otro ya ha estado antes.

¿Cuál es la edad propicia a la que consideráis que hoy día es mejor casarse, teniendo en cuenta madurez, independencia, vitalidad para tener y criar hijos, etc. y por qué?
L: Jóvenes –sentencia Luisa. Lo primero es unirse, vivir y estar juntos, y luego Dios ayuda a consolidar el Sacramento.

P: Además, mientras más edad se tiene, lo natural es ser más egoístas en la individualidad.

L: Es curioso que hoy día un contrato de móvil obligue a mayor permanencia que un contrato de matrimonio civil, que tiene muchas más y mayores implicaciones.

Dadnos algunas sugerencias para matrimonios recientes. Qué deben buscar, y qué evitar.
L: Tengo la costumbre de invocar al Espíritu Santo antes de decirle algo a Paco que sé que puede no gustarle o resultarle difícil entenderlo o aceptarlo.

P: En cuanto a la crianza y educación de los hijos, nosotros siempre hemos llevado a los nuestros a todas las celebraciones de la fe y de los sacramentos. Además, hemos compartido la autoridad sin desautorizarnos mutuamente.

L: Ha sido importante en nuestro caso llevarlos a un colegio cristiano, pero siempre complementando sin descanso la labor formativa académica y espiritual con una actitud nuestra de servicio y de implicación con el colegio.

P: Hemos vivido la educación de nuestros hijos, en el colegio como en casa, con mucha intensidad. En los juegos o asistiendo a la Escuela de Padres que organizaba el colegio, para aprender a educarlos mejor. Hemos llevado a nuestros hijos a colonias, a campamentos, siempre ofreciéndoles experiencias personales y de fe porque si no conoces algo, no puedes optar por ello.

Conclusiones

Si es posible, que defina cada uno sus 25 años con una sola palabra.

P: Confianza… y Esperanza.

L: Comprensión.

Finalmente, ¿podríais hacer un balance, aunque limitado y resumido, de estos años de vida, de sentimientos, experiencias y de fe?
P: El balance es positivo –asevera sin dudar, Paco. Pese a 25 en los que sin duda ha habido algunas desgracias como las enfermedades, la pérdida de hermanos sin llegar a ancianos y algunas más, hemos vivido y tratamos de vivir el presente, ya que el futuro es Providencia de Dios.

L: Ahora nuestra próxima ilusión es visitar Tierra Santa. Pienso que estoy ahora más enamorada de Paco y que seguro que habrás personas tan felices como yo pero más que yo no.

P: Somos muy distintos, nos complementamos. Somos un equipo.

Sin duda un buen equipo, el mejor; porque les acompaña, como se ha podido apreciar a lo largo de estas líneas, Dios. Esperamos que hayáis podido disfrutar del testimonio y la cercanía de este matrimonio tanto como nosotros a través de la charla que dio origen a esta entrevista, así como la propia redacción de la misma. Dios bendiga a esta familia.

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23/6/08

Emiliano Nguema, nuevo Vicario Parroquial

Como ya informamos en este sitio web, el pasado sábado 21 de junio, D. Juan José Asenjo ordenó a once nuevos sacerdotes de nuestra diócesis. Uno de ellos, Emiliano Nguema Nguema Mbugu, tras su ordenación fue nombrado nuevo Vicario Parroquial de nuestra parroquia del Beato Álvaro de Córdoba, cargo en el que servirá a Dios desde el próximo día 1 de Julio.

Con este nombramiento nuestro actual Vicario Parroquial, D. Francisco de Asís Roldan, podrá dedicarse en exclusividad a sus estudios en la Universidad de San Dámaso en Madrid.

Vaya desde aquí nuestra gozosa bienvenida a D. Emiliano y nuestra inmensa gratitud a D. Francisco y a ambos nuestro sincero ofrecimiento para todo aquello que estimen oportuno.

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22/6/08

«No tengáis miedo»

Domingo 12 del Tiempo Ordinario. Ciclo A. 22 de Junio.

Lecturas: Jer. 20,10-13 // Rom. 5, 12-15 // Mt. 10, 26-33

Este domingo, las lecturas parecen escritas en nuestros días. Si pudiésemos cerrar los ojos y situarnos en el momento de su escritura, casi podríamos trasladar al profeta Jeremías hasta nuestros días y sus palabras encajan perfectamente con la situación contemporánea, cuando estamos sufriendo una relajación de las costumbres, un perseguir los ideales cristianos intentando que desaparezcan de nuestra sociedad.

Podemos notar que nuestra sociedad quiere relegar el cristianismo a la vida interior y personal de cada hombre o mujer pero que no tenga ninguna repercusión en la moral, en la economía, en la filosofía, en la vida del hombre actual. No es un fenómeno nuevo, ya vemos que desde hace más de 2000 años, la sociedad lucha contra la fe en Jesús.

No podemos desanimarnos, no podrán con nosotros. Peores fueron los tiempos de las persecuciones del Imperio Romano, y la Iglesia, la vida cristiana no sólo NO desapareció sino que creció y se extendió por el mundo entero.

La alegría de la fe debe ser nuestro sello, la confianza en la Palabra de Dios nuestra divisa y saber que con Dios todo lo puedo.

Tomás Pajuelo Romero. Párroco.

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Ante el día del Papa

QUERIDOS HERMANOS Y HERMANAS:

El próximo domingo, 29 de junio, celebraremos la solemnidad de los santos Apóstoles Pedro y Pablo y, con ella, el Día del Papa, una jornada en la que todos los católicos estamos invitados a dar gracias a Dios por el servicio del todo especial que el Papa desempeña en la comunidad cristiana. Como es bien sabido, a lo largo de su ministerio público, el Señor va poniendo los pilares del edificio de la Iglesia. Para ello, elige a los Apóstoles como cimiento, a los que envía al mundo entero para que prediquen el Evangelio a toda criatura. Previamente, en Pentecostés, los unge con la fuerza del Espíritu, que les capacita para la tarea que les espera: implantar la Iglesia en el mundo entonces conocido.
De entre los Doce, elige a Pedro para que sea el principio de unidad y la piedra fundamental de la casa del Dios vivo que es la Iglesia (1 Tim 3, 15). Para ello, le promete el carisma de atar y desatar, es decir, de interpretar autoritativamente la nueva ley evangélica (Mt 16, 17-19). Le impone además la tarea de confirmar a sus hermanos en la fe (Lc 22, 32). Junto al lago de Galilea, Pedro recibe la plenitud de la autoridad en el orden magisterial, santificador y de gobierno del nuevo Pueblo de Dios que es la Iglesia (Jn 21,15-17).

Del mismo modo que el oficio que el Señor encomendó a los Doce subsiste en los Obispos, sucesores de los Apóstoles, el oficio que Cristo encomendó a Pedro, por voluntad del mismo Señor, subsiste en sus sucesores, los Obispos de Roma, de modo que el Papa es, como Pedro, Vicario de Jesucristo, Pastor de toda su grey y cabeza visible de la Iglesia. Como dice el Concilio Vaticano II, el Papa “hace las veces de Cristo mismo, maestro, pastor y pontífice, y actúa en su lugar” (LG 21). Este es el fundamento del respeto, la veneración y el amor que debemos profesar al Papa, algo que se remonta a los primeros tiempos de la Iglesia y a la más genuina tradición católica. El amor al Papa y el “sentir” con el Papa han sido siempre un signo distintivo de los buenos católicos. Lo han sido y siguen siendo también la acogida, docilidad y obediencia a sus enseñanzas y la oración por el Papa, que goza de la asistencia indefectible del Espíritu, pero que necesita también de la plegaria ferviente de todos los hijos de la Iglesia.

Si todos los días hemos de encomendar al Señor la persona, la salud, el ministerio e intenciones del Papa Benedicto XVI, mucho más debemos hacerlo el próximo domingo en nuestras devociones privadas y en las celebraciones eucarísticas de nuestras parroquias y comunidades. Pido, pues, a los sacerdotes que eleven preces especiales por esta intención, que expliquen en la homilía la naturaleza del servicio petrino y que inviten a los fieles a renovar la devoción, fidelidad y obediencia al Papa.

Les pido también que hagan con todo interés la colecta conocida como “óbolo de San Pedro”, que es imperada y obligatoria, pero que todos debemos hacer de buen grado. Su origen se remonta a la antigüedad cristiana, si bien se generaliza a partir del siglo VIII, siguiendo la estela de los países anglosajones, verdaderos pioneros en la ayuda a la Sede Apostólica. Con el “óbolo de San Pedro” el Santo Padre atiende a las innumerables solicitudes de ayuda que, como pastor universal, recibe del mundo entero. Atiende, sobre todo, al grito de los pobres, de los niños, ancianos, marginados, emigrantes, prófugos, víctimas de las guerras y desastres naturales. El Papa, como Cabeza del Colegio Episcopal, se preocupa también de las necesidades materiales de las diócesis pobres y de los institutos religiosos especialmente necesitados. Acude además en ayuda de los misioneros, que promueven infinidad de iniciativas pastorales, evangelizadoras, humanitarias, educativas y de promoción social en los países más pobres de la tierra. Para ello necesita la ayuda de toda la Iglesia. En este sentido, nos dejó escrito el Papa Juan Pablo II: “Conocéis las crecientes necesidades del apostolado, las exigencias de las comunidades eclesiales, especialmente en tierras de misión, y las peticiones de ayuda que llegan de poblaciones, personas y familias que se encuentran en condiciones precarias. Muchos esperan de la Sede Apostólica un apoyo que, a menudo, no logran encontrar en otra parte. Desde esta perspectiva, el Óbolo constituye una verdadera participación en la acción evangelizadora, especialmente si se consideran el sentido y la importancia de compartir concretamente la solicitud por la Iglesia universal”.

El libro de los Hechos nos da testimonio de cómo mientras Pedro estaba en la cárcel, la Iglesia entera oraba por él. También nosotros, en el próximo domingo y siempre, estrechamos la comunión con el Papa Benedicto XVI, que hoy nos preside en la caridad, oramos por él y le ayudamos con nuestras limosnas a socorrer a los necesitados.

Para todos, mi saludo fraterno y mi bendición.

Juan J. Asenjo. Obispo de Córdoba.

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20/6/08

Matías, Jose Antonio y Bernardo se ordenan sacerdotes.

Mañana, sábado 21 de junio a las 11'00 h., nuestro señor obispo, D. Juan José Asenjo, ordenará presbíteros a once diáconos en la Santa Iglesia Catedral. Tres de ellos, Matías, José Antonio y Bernardo han vivido entre nosotros en su etapa de formación como seminaristas.

Desde aquí invitamos a todos los fieles de la parroquia a asistir a este acto y acompañarlos en este momento tan importante en sus vidas.

Demos gracias a Dios por enviar a once obreros más a su mies y oremos por ellos, para que sean unos santos sacerdotes.

A continuación os dejamos un precioso documental (dividido en dos partes), realizado por la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos, donde se recogen distintos testimonios de sacerdotes y nos hacen ver la importancia de la labor de los mismos y de la necesidad de que se despierten vocaciones como las de nuestros queridos seminaristas.

PESCADORES DE HOMBRES. PARTE I.


PESCADORES DE HOMBRES. PARTE II.


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19/6/08

Vocaciones sacerdotales en la Diócesis de Córdoba

La edición del diario gratuito 20 minutos del pasado miércoles, 11 de junio, incluía un interesante artículo que trataba sobre la caída de las vocaciones sacerdotales en Córdoba. La publicación de este artículo me sorprendía al tener este diario una línea editorial que cuanto menos puede considerarse de poco fervorosa, y no parecía que éste fuera un tema que preocupase especialmente a este medio.

La información vertida en este artículo, basada en una entrevista realizada al Rector del Seminario D. Antonio Prieto, es por supuesto cierta; pero el enfoque que el autor hace de los datos lleva a cierto desánimo, queriendo transmitir una situación de decadencia que no responde a la realidad. El autor de este artículo hace hincapié en la ‘botella’ medio vacía, despreciando la parte llena de la ‘botella’.

Como ejercicio de ‘investigación’ hemos acudido a la página web del Obispado de Córdoba, donde aparece un directorio de los sacerdotes de la Diócesis y hemos recopilado las fechas de nacimiento y ordenación de, solamente, cada uno de los sacerdotes seculares que ahí aparecen, obteniendo el gráfico que acompaña a este artículo, en el que se observa cómo en los últimos 25 años, una vez superada la crisis postconciliar, el número de ordenaciones ha crecido en más del triple, llegando a una situación cercana al equilibrio entre los nuevos sacerdotes que se incorporan a la Diócesis y los que se van jubilando.

La situación no es óptima, pero sí esperanzadora. ¿Esto implica que debamos estar satisfechos y relajarnos? Al contrario. "LA MIES ES MUCHA Y LOS TRABAJADORES POCOS... Rogad al Dueño de la mies, que envíe obreros a su mies" (Mt.9,37-38).

Los cristianos debemos rezar con ahínco a nuestro Señor para que suscite vocaciones sacerdotales entre nuestros jóvenes y para que estos respondan generosamente a esa llamada. Además los padres de esos jóvenes tenemos la responsabilidad no sólo de no poner trabas a esa vocación, sino incluso de mostrar a nuestros hijos, con naturalidad, que esa opción de vida está ahí, y que pueden y deben cuestionarse si es ese el camino por el que nuestro Señor les ha llamado.

La Diócesis nos ofrece muchas posibilidades para ayudar en su discernimiento a estos jóvenes que sientan alguna inquietud vocacional: convivencias de fin de semana junto a los seminaristas (preseminario), campamentos vocacionales en el verano, testimonios de seminaristas el Día del Seminario y presencia también de estos en las parroquias colaborando pastoralmente durante todo el año con los que poder intercambiar impresiones, y sobre todo el contacto cotidiano con nuestro párroco que es quien mejor puede aclarar las dudas o inquietudes que surjan. Es tarea de los padres que nuestros hijos conozcan, y si lo desean puedan participar en estas actividades.

Las vocaciones son tarea de todos: parroquias, obispado, familias,...

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17/6/08

Recomendación: www.buigle.com

Una interesante forma de ayudar a la Iglesia

Desde el 23 de marzo de este año (Domingo de Resurrección) está funcionando un motor de busqueda en Internet denominado Buigle (responde a las palabras buscador Iglesia) con similar eficiencia que el poderoso buscador Google, pero con la particularidad de que los beneficios económicos obtenidos van exclusivamente destinados como donativo a la Iglesia Católica.

Buigle posee secciones como "La web del día", "El texto de la semana" o "El vídeo del mes", que pueden ayudar a formar e informar un poquito más a los cristianos. También, la página principal de Buigle es una importante herramienta de comunicación católica para difundir pastorales, documentos papales, discursos o avisos de urgencia.

Sería muy interesante que hiciéramos llegar esto a nuestros familiares, amigos y a otros foros, utilizando cualquier vía de comunicación y que coloquen esta página al abrir el Explorador como página de inicio. Así también ayudamos a la Iglesia a la autofinanciación.

Para saber más os remito a http://www.buigle.com/dudas.htm y a sus enlaces.

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16/6/08

Recomendación: Encíclica Sacramentum Caritatis

Nuestro párroco, D. Tomás, nos recomienda la siguiente lectura fundamental:

Quiero recomendar a todos/as la lectura de la encíclica Sacramentum Caritatis del Papa Benedicto XVI. Ha sido el material de estudio seguido en las reuniones de catequistas y es esencial para crecer en nuestra vivencia de la Eucaristía.
AciPrensa ofrece el texto de la Sacramentum Caritatis preparado para una cómoda lectura en pantalla.

15/6/08

«Rogad al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies»

Domingo 11 del Tiempo Ordinario. Ciclo A. 15 de Junio.

Lecturas: Ex. 19, 2-6 // Rom. 5, 6-11 // Mt. 9, 36-10,8

Moisés sube a la presencia de Dios y recibe una misión: “Vé y dile a mi pueblo…”. Sólo en el encuentro diario con la gracia de Dios en la oración podremos ir determinando cuál es nuestra misión. Qué hacer en nuestra vida para seguir la voluntad de Dios.

Muchas veces confundimos hacer la voluntad de Dios, saber cuál es nuestra vocación, con la vocación específica a una vida de especial consagración o vida sacerdotal. Todos los cristianos tenemos que discernir qué es lo que quiere el Señor de mi y vivirlo en nuestra realidad familiar, laboral, amistades, etc.

Esta vocación universal a la santidad no está reñida con la necesidad que tiene la Iglesia de pastores, de vocaciones sacerdotales. El evangelio de Mateo hoy nos hace caer en la cuenta que estas vocaciones no son problemas exclusivos de la jerarquia, que tiene que prever su sucesión. Es tarea de todos los cristianos el pedir por las vocaciones, sentir como nuestra la necesidad de pastores, promover las vocaciones en nuestras familias. Podemos hacer mucho, debemos implicarnos para que siempre tengamos ministros que puedan celebrar los sacramentos.

Pidamos hoy al Señor que ilumine nuestras vidas para determinar cuál es la vocación, la misión a la que nos llama y pidamos de una manera especial por las vocaciones sacerdotales. Que siempre haya santos y muchos sacerdotes.

Tomás Pajuelo Romero. Párroco.

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13/6/08

Rogatoria 13 de junio de 2008

Nuestro párroco, D. Tomás, nos pide a todos que recemos por varias personas de la parroquia que están pasando un mal momento y que le han pedido oraciones. Cuantos más recemos mejor. Bendice a nuestra parroquia Señor.

En estos momentos es bueno recordar una verdad fundamental de la fe cristiana, que profesamos en el "Credo", y es que la Iglesia es y vive la Comunión de los Santos, y que en virtud de esta santa unión, "creemos en la comunión de todos los fieles cristianos, es decir, de los que peregrinan en la tierra, de los que se purifican después de muertos y de los que gozan de la bienaventuranza celeste, y que todos se unen en una sola Iglesia; y creemos igualmente que en esa comunión está a nuestra disposición el amor misericordioso de Dios y de sus santos, que siempre ofrecen oídos atentos a nuestras oraciones".

Que Dios, nuestro Señor, ayude a estas personas, que la Virgen los conforte, que los santos del Cielo intercedan también y que nosotros en la tierra ayudemos a llevar su cruz.

12/6/08

Entrevista con Cristina. La Historia de una Conversión (III)

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“Permaneced en mi Amor”

Ha llegado el momento de hablar con Cristina del 18 de mayo de 2008. El día de su Bautizo. El día de su Primera Comunión. El día de su Confirmación. Al nombrarle este día el rostro de Cristina se ilumina y sus ojos desprenden un brillo especial. Rebosa tanta felicidad que es fácilmente perceptible por su interlocutor.

Lo primero que le preguntamos es cómo se sentía ese día antes de la celebración. Casi como volviendo a revivir aquellos momentos se muestra inquieta y nos cuenta que se sentía supernerviosa y con mucho miedo por si surgía algún inconveniente de última hora que le impidiera recibir los Sacramentos. Sobre el día anterior nos revela: –“Tenía miedo, pensaba: mira que si me caigo por las escaleras o me tuerzo un tobillo…. Quique quería salir y yo le decía: Yo no me muevo de casa vaya que me pase algo. Estaba toda paranoica.., muy nerviosa. No quería que pasase algo que lo echara todo al traste.”

Cristina nos dice que en la celebración continuaba nerviosa, incluso le temblaban las piernas, pero que ese estado de nervios desapareció con el Bautismo: -“ Los nervios se me quitaron cuando me bautizaron. Ahí fue cuando me relajé. Me relajé y los nervios se convirtieron en responsabilidad. Mientras continuó la celebración hice mi último examen de conciencia pero acabé totalmente convencida de que aquello era lo que yo verdaderamente quería.”

También nos cuenta que durante el Bautizo no paró de llorar, que fue una experiencia “superfuerte”. –“Vi pasar toda mi vida por delante en un momento y me acordé de mi padre y de toda mi gente”. Y nos comenta que su familia, a la que tanto echó de menos en este día, no estuvo presente en la celebración, aunque no por el hecho de que no compartieran su decisión, sino por diversos motivos que les impidieron desplazarse desde Barcelona.

Tras contarnos esto, Cristina también parece relajarse y con una amplia sonrisa, nos dice que, tras la celebración del Bautismo, durante el resto de la celebración, -“ya fue todo un disfrute total”.

Ya ha pasado Cristina sus primeros días como miembro de la Iglesia. Ya ha pasado todo el estrés propio de la preparación y la celebración de ese día tan importante para ella. Le preguntamos cómo se siente ahora que ya ha tenido algo de tiempo para ir asimilándolo todo. Su respuesta es rápida y con seguridad afirma: -“Me siento una privilegiada y muy, muy orgullosa de haberme bautizado. Me siento muy contenta.... como si me hubiese tocado la lotería. Me regaló mi abuela Carmen, del Cursillo, (que yo la llamo abuela) un Crismón, me lo colgué el domingo y todavía no me lo he quitado, ni me lo pienso quitar.” Y nos muestra, toda orgullosa, el Crismón de plata que lleva colgado al cuello.

Y ahora ¿Qué? – Le preguntamos-. Toda ilusionada nos dice que ahora hay que seguir. Que sigue siendo una inculta religiosa y que tiene mucho que aprender. Lo primero que quiere es aprender oraciones y para ello se ha hecho con un librito que la acompaña a todos sitios y que, en cualquier momento en que dispone de tiempo, ya sea en el autobús o en cualquier otro sitio, lo saca y se pone a aprendérselas. Además piensa seguir asistiendo a las reuniones de su Cursillo de Cristiandad y, como no, los domingos a misa con su suegra.

Sin solución de continuidad le preguntamos si tenía pensado integrarse en alguno de los grupos o actividades de la parroquia, a lo que nos contestó: -“De momento no. Ahora mismo estoy trabajando en Proyecto Hombre y el poco tiempo libre de que dispongo lo entrego allí. Allí me necesitan más. Bueno... no...yo los necesito más a ellos que ellos a mí. Si más adelante el trabajo me lo permite y tengo más tiempo pues ya se vería pero de momento seguiré con Proyecto Hombre.”

Para finalizar le pedimos unas palabras dirigidas a todos aquellos que se puedan encontrar en la misma situación en que ella se encontraba hace un tiempo. Esta fue su contestación:

-“Que no se dejen influenciar por nadie. Eso es lo más importante. Que escuchen todas las opiniones, las buenas, las malas y las regulares. Que piense sobre toda su vida, desde que nacieron, y que busquen, porque seguro que Dios les ha ayudado muchas veces. Nada pasa por casualidad. Que nunca es tarde.”

Hasta aquí llegó nuestra conversación con Cristina. Una mujer valiente, comprometida y con las ideas muy claras, que ha conocido a Jesucristo y está dispuesta a seguirlo, tratarlo y dar testimonio de Él como respuesta a su llamada y a su Amor por ella.

“Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor.
.....
No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca” (Juan, 15. 9,16)

¿Cómo permanecemos nosotros en el Amor de Jesús? ¿Permanecemos de manera rutinaria, por tradición, pensando que ya lo conocemos y lo sabemos todo o permanecemos de manera activa, intentando continuamente conocer a Jesús más a fondo y buscándolo cada día en el hermano necesitado como hace Cristina? ¿Seremos nosotros capaces de permanecer en el Amor de Jesús y de dar fruto?

Desde aquí queremos hacer pública nuestra inmensa gratitud a Cristina por habernos dedicado su tiempo y por compartir con toda nuestra comunidad parroquial su testimonio. Al mismo tiempo le deseamos toda la felicidad del mundo en su nueva vida como cristiana y os pedimos a todos una oración por ella, para que así sea.

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10/6/08

Entrevista con Cristina. La Historia de una Conversión (II)

“Ven y Sígueme”

( Ir a la 1ª Parte )

Continuemos con el camino de conversión iniciado por Cristina tras la muerte de su padre. Ella nos comenta que su proceso –“Ha sido como cocinar una paella: Se le van añadiendo, poco a poco, un ingrediente por aquí, otro por allá y al final resulta un plato estupendo”.

El primer ingrediente de ese plato es Enrique, su novio. Lo conoció al poco tiempo de morir su padre. Con él da un paso en su vida afectiva, sin embargo, en el plano religioso, en un principio, no le supone ningún cambio. “Quique” piensa igual que ella en aquel tiempo: -“Cree que hay algo superior al hombre, pero no le pone nombre. Ni va a misa, ni cree en la Iglesia”. A pesar de ello, Enrique va a ser una pieza fundamental en su conversión ya que al poco tiempo de conocerle deciden trasladarse a vivir a Córdoba.

Aquí, en Córdoba, conoce a los padres de Quique, Enrique y Araceli, miembros de nuestra comunidad parroquial. Ellos son el siguiente “ingrediente”. De ellos recibe mucho más cariño y apoyo del que cabía esperar. La acogen como a una verdadera hija y ella los considera como unos nuevos padres. Con su modo de vida, su forma de actuar, el calor familiar que se respira en su hogar, inconscientemente, van despertando en Cristina su admiración, cierta envidia sana y una incipiente curiosidad sobre la religión. Al respecto nos dice:

- “He tenido una suerte tremenda. A través de ellos he conocido a un montón de gente majísima y empecé a tener conocimiento de lo que era la parroquia. Ellos han sido la llave que me ha puesto en contacto con la Iglesia”.

En casa de sus suegros se trata todo lo relacionado con la religión con mucha naturalidad. Ella comienza a hablar con ellos sobre el tema y comienza a leer y a informarse de temas que hasta ahora desconocía. Poco a poco, va meditando, va atando cabos y comienza a vislumbrar que de alguna manera “alguien” le está marcando el camino. Un día su suegra le plantea: “¿A ti no te gustaría bautizarte?”. Cristina comienza a pensárselo.

Como consecuencia de la situación vivida por una persona del entorno familiar comienza a colaborar en “Proyecto Hombre”. Tenemos aquí un nuevo “ingrediente” de la “paella” y uno de los detonantes fundamentales en su proceso de conversión. En este tiempo toma conciencia de la gran labor social que lleva a cabo la Iglesia de manera desinteresada y altruista. Descubre la Caridad cristiana. Entusiasmada y llena de admiración por el padre Lázaro y todos sus colaboradores nos relata la magnífica labor que realizan.

Cristina continua meditando la propuesta de bautismo y al final toma la decisión: “Sí, quiero bautizarme”. Se lo comunica a Araceli y ésta la pone en contacto con D. Tomás, nuestro párroco. De éste nos dice: -“Si mi suegra me dio un empujoncito, Tomás fue el que me cogió en brazos y me lanzó definitivamente”- y se deshace en elogios hacia D. Tomás por la acogida que le dio y el trato que le ha dispensado tanto como formador como persona. He aquí que D. Tomás pasó de ser sacerdote a ser “ingrediente” (perdón por la broma).

Pero aún queda un “ingrediente” principal. Tras el proceso de formación y catequesis llevado personalmente por D. Tomás, éste le recomienda a Cristina hacer un Cursillo de Cristiandad a lo que ella accede sin mayor problema. Sin duda, Cristina no se podía imaginar lo que allí le esperaba.

Al hablar del Cursillo de Cristiandad la emoción se le nota a flor de piel, los ojos se le enrojecen y con voz entrecortada nos cuenta: –“Si en la catequesis conocí a Jesucristo de forma teórica allí lo conocí realmente. Allí me di cuenta de todo. Fue brutal....Fue increíble.”-. Y nos recomienda: -“ Hay que hacerlo. Sin duda, hay que ir y hacerlo”-.

No hay lugar a dudas, Cristina ha conocido a Jesús. Un Jesús que ha salido a su encuentro y la ha llamado. Y ella ha sabido escuchar su voz. Esa voz que dice: “El que quiera seguirme, que renuncie a sí mismo, cargue con su cruz y me siga.” (Mateo 16,24).

Cristina ha dicho SÍ a Jesús. Ha decidido seguirle. Y para ello ha renunciado a sí misma, a seguir pensando como antes, a seguir pensando como su familia. Y no le ha importado cargar con la cruz de la incomprensión (aunque siempre desde el respeto) de su madre, hermanos, novio, amigos y compañeros de trabajo, la cruz de que la llamen “chaquetera”, la cruz de ir contra corriente.

Me pregunto: Nosotros, cristianos de toda la vida, ¿Hubiésemos sido capaces de hacer algo parecido? ¿Somos capaces en nuestro día a día de renunciar a todo aquello que nos separa de Dios? ¿Estamos dispuesto a dar la cara como cristianos a pesar de los inconvenientes que ello nos pueda provocar?

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9/6/08

La lluvia no puede con la fe de las gentes de Poniente


Nada hacía presagiar el brusco giro que iba a experimentar el tiempo cuando por la mañana nos saludaba un sol radiante sobre fondo de purísimo azul. Desde las primeras horas del día las calles de nuestra feligresía presentaban un aspecto especial. Pronto aparecieron las primeras colgaduras, banderas, colchas... A primeras horas de la tarde los responsables de los tres altares que jalonaban el recorrido de nuestra procesión se afanaban en sus respectivos montajes con imágenes del Niño Jesús Triunfante y la Purísima Concepción, o elementos simbólicos como las uvas, las espigas, el romero, los damascos, o la cera..., todo era poco para dar esplendor al día que el Amor de los amores se iba a hacer presente de forma viva y real por las calles de Poniente.

Cuando a las 21,00 horas comenzaba la Eucaristía que preludiaba el inicio de la procesión no cabía un alfiler en el interior del templo, el barrio respondía de este modo a la convocatoria realizada desde la parroquia y la hermandad: numerosos niños de primera comunión acompañados por sus catequistas ocupaban los bancos más próximos a la salida, representaciones de la Adoración Nocturna Española, Agrupación de Cofradías y Hermanos Franciscanos de la Cruz Blanca acompañaban al hermano mayor de la hermandad en la presidencia civil, mientras que don Tomás, acompañado por dos seminaristas ocupaba la presidencia eclesiástica tras el paso de la Custodia que este año presentaba como novedad la base del templete, que aparecía en fase de talla, así como ocho candelabros del futuro paso de palio de María Santísima de la Esperanza del Valle.

Poco después de las 21,30 horas y a pesar de los malos augurios que en esos momentos llegaban hasta nuestro templo, se ponía la Cruz de guía en las puertas de la parroquia para iniciar el recorrido, momento que fue acogido con respeto y alegría por el numerosísimo público que allí se agolpaba. Pronto, a los sones de la marcha real interpretada por la banda municipal de El Carpio (Córdoba), Jesús Sacramentado salía a la calle sobre los hombros de treinta costaleros que, con mimo, lo llevaron durante todo el recorrido. Lamentablemente, también la lluvia quiso participar de la fiesta, lo que obligó a los responsables de la hermandad a tomar la única decisión posible: regresar, no sin antes realizar una estación menor ante el altar erigido en la puerta de Marisma. Desde allí, sin perder la compostura, a buen paso, la comitiva retornaba al templo pasadas las 22,00 horas. Tras lo cual don Tomás impartiría la bendición con la Custodia al numerosísimo grupo que, sin importar la lluvia acompañó hasta el templo a Jesús Sacramentado.

Breve pero intenso. Alegre pero con recogimiento y respeto. Así fue nuestro Corpus de 2008, en el que, como reza en el título de este artículo, el agua no pudo con la fe de las gentes de Poniente. En el apartado de fotografías hemos incorporado una carpeta con 51 imágenes tomadas a lo largo de todo el recorrido.


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Bodas de Plata en nuestra Parroquia

El pasado sábado se celebraron unas Bodas de Plata en nuestra iglesia parroquial. Luisa y Paco, un matrimonio de nuestro barrio, renovaron su promesa de amor y fidelidad ante Dios.

Contrajeron matrimonio cristiano allá por el 14 de Mayo de 1983, fruto del cual vieron la luz Jesús y Ángel. Veinticinco años ya, compartiendo buenos y malos momentos. Todo un testimonio en los tiempos que corren en los que la institución del matrimonio está minusvalorada y, si además, el matrimonio es cristiano, aún más.

Desde esta web les damos nuestra más sincera enhorabuena y os pedimos a todos una oración por ellos, para que puedan seguir disfrutando de su feliz matrimonio durante muchos años más.

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8/6/08

Las vírgenes consagradas, un don de Dios para la Iglesia

QUERIDOS HERMANOS Y HERMANAS:

Entre los días 14 y 20 de mayo ha tenido lugar en Roma un Congreso del Orden de las vírgenes consagradas. En él se han encontrado quinientas vírgenes seglares de todo el mundo, dos de ellas de nuestra Diócesis. El fin de este encuentro era conocerse, estrechar los lazos de fraternidad, profundizar en la singularidad de su carisma, orar juntas y escuchar las palabras de aliento del Santo Padre Benedicto XVI. El Orden de las vírgenes, ligado íntimamente al ministerio del Obispo y a la Iglesia particular, tuvo una extraordinaria importancia en la Iglesia antigua. Fue, de hecho, la más antigua forma de vida consagrada. A él pertenecieron las santas Inés, Lucía y Cecilia y otras muchas que, como ellas, son recordadas y honradas en las más bellas y antiguas iglesias de Roma.

A partir del siglo IV, con la aparición de otras formas de vida consagrada, en comunidad o en soledad, fue perdiendo relevancia hasta desaparecer prácticamente a lo largo del siglo V. El Orden de las vírgenes fue restaurado por el Concilio Vaticano II (SC 80), goza de ritual propio, publicado en el año 1970, enormemente rico y sugestivo, y está contemplado en el código de Derecho Canónico (c. 604). Hoy son tres mil en toda la Iglesia y cinco en nuestra Diócesis, a las que, si Dios quiere, se agregará una más en el próximo mes de octubre.

Las vírgenes consagradas viven en medio del mundo. No pertenecen a ninguna familia religiosa, ni dejan su familia o su trabajo profesional. No hacen voto de pobreza, aunque tratan de vivir despegadas de los bienes materiales. Tampoco de obediencia, aunque están especialmente vinculadas al Obispo, que puede señalarles un campo concreto de apostolado, casi siempre al servicio de su propia parroquia o de un sector concreto de la pastoral diocesana. Sí se les pide vivir el consejo evangélico de la castidad que, si bien no es voto, la tradición siempre lo ha considerado muy próximo a él.

El ritual de la consagración de las vírgenes considera esta forma de vida como un desarrollo y profundización de la alianza bautismal que el Espíritu Santo sugiere a algunos bautizados a quienes llama a un amor esponsal, absoluto, irrevocable y definitivo con Jesucristo, viviendo la virginidad por el Reino de los cielos, a imitación del Señor, de su Madre bendita y de toda una pléyade de mujeres santas, que en la edad antigua de la Iglesia han escrito una de las páginas más gloriosas de su historia.

El carisma de la virginidad es un don de Dios. Nadie puede pretender este estilo de vida si el Señor no le llama, pues supera todas las capacidades del ser humano. Toda persona, hombre o mujer, ha nacido para el amor esponsal. Todos llevamos cincelada en nuestra naturaleza esta cualidad. Hemos nacido para amar. Para la mayor parte de las personas la vía ordinaria es el matrimonio. Pero a algunos cristianos, el Señor les concede el don de la virginidad. Gracias a este don, viven una relación esponsal personal y exclusiva con Él, entregándole su corazón y su afectividad con un amor total, exclusivo e indiviso.

Las vírgenes consagradas son un don de Dios para nuestras comunidades cristianas. La nueva floración de esta antigua vocación en la Iglesia es un regalo del Espíritu Santo que todos hemos de acoger, acompañar y agradecer. Además del servicio humilde y silencioso, pero siempre abnegado y eficaz, que prestan a la Diócesis o a sus parroquias, su sola presencia edifica a la Iglesia ya que con su testimonio nos están recordando a todos que el Señor es el primer y supremo valor de nuestra vida y que merece ser amado con el mismo amor con que Él nos ama.

En el discurso que el Papa les dirigió en el encuentro presentó a la virgen seglar como “sponsa Christi” e “imagen de la Iglesia esposa” y señaló a la Santísima Virgen como “el prototipo de las vírgenes cristianas” . Así es en realidad, pues el Señor concede a estas mujeres consagradas a Él el privilegio misterioso pero real de ser, como María y como la Iglesia, vírgenes y madres al mismo tiempo, ejerciendo la maternidad espiritual en favor de todo el Pueblo de Dios. El Papa les dijo también que con su forma de vida son “estrellas que orientan el camino del mundo”, un recordatorio “de la transitoriedad de las realidades terrenas” y un anticipo y profecía de los bienes futuros.

Quiera Dios que en nuestra Diócesis y en toda la Iglesia sean muchas las jóvenes que se sientan atraídas por el testimonio de entrega total a Jesucristo de nuestras vírgenes consagradas, que permanecen en el mundo, en sus profesiones y en su familia, ofreciéndole su corazón y su vida entera para bien de la Iglesia y de todos los hombres.

Para las vírgenes consagradas de nuestra Diócesis y para todos, mi saludo fraterno y mi bendición.

Juan J. Asenjo. Obispo de Córdoba.

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Entrevista con Cristina. La Historia de una Conversión (I)

“El Señor es mi Pastor”

Cristina nació en Barcelona el año 1.978. A causa de la profesión de sus padres (maestros), a lo largo de su vida, ha ido residiendo en distintas localidades, todas ellas de Cataluña, hasta que desde hace 2 años, por amor, o por capricho del destino, o mas bien, por voluntad de Dios (de lo que ella está convencida,) se trasladó a Córdoba y ahora vive entre nosotros.

El pasado 18 de mayo vivió el día mas importante de su vida; de manos del señor obispo recibió el Bautismo, la Confirmación y su Primera Comunión. Una experiencia y un día inolvidables para ella.

Pensamos que su testimonio podría ser interesante, tanto para los que se encuentran alejados de la Fe como para los que ya la profesamos, por ello, decidimos ponernos en contacto con ella para concertar una pequeña entrevista, lo que hicimos el mismo domingo tras la ceremonia. Cristina, toda amabilidad a pesar de lo ajetreado del momento y de no conocernos de nada, mostró su total disponibilidad para charlar con nosotros. Así, quedamos en vernos un par de días después para mantener una conversación de la que, por motivos de espacio, extraemos a continuación un poco de lo mucho e interesante que nos contó.

Puntual a la cita (incluso con antelación a la hora fijada), encontramos a Cristina en la puerta de nuestra parroquia despachando telefónicamente asuntos de trabajo. Ambos pensamos que el lugar más apropiado para llevar a cabo la entrevista era en la tranquilidad de alguno de los salones de la parroquia, nuestra casa común, a lo que D. Tomás accedió gustoso.

Creo, sinceramente, que el entrevistador (que debutaba en estos quehaceres) estaba más nervioso que la entrevistada, pero, poco a poco, y gracias, sobre todo, a la naturalidad con la que Cristina afrontó la situación, la pretendida entrevista derivó en una amena conversación en la que prácticamente sin darnos cuenta se fueron tratando todos los puntos previstos en el “guión”.

Así, Cristina comenzó a hacer un recorrido por sus orígenes. Nos cuenta que sus padres sí que estaban bautizados y habían hecho la Primera Comunión, e incluso se habían educado en colegios religiosos, pero que decidieron ser totalmente neutrales con ella y sus tres hermanos en ese aspecto para darles la oportunidad de elegir cuando fuesen adultos.

¿Qué conocía pues Cristina de Jesús y de la Iglesia durante su estancia en Barcelona? Cristina nos confiesa que entró por primera vez en una iglesia con diecisiete años con motivo de un bautizo al que fue invitada y que su conocimiento con respecto a la religión era de “culturilla general”; lo que veía por la tele, lo que le enseñaron en los dos años que dio religión en el colegio, lo que le contaba su abuela, que sí que era católica practicante, y poco más. Sí que creía que había algo, un ser superior al hombre, pero ni le ponía nombre ni lo identificaba con nada.

Uno de los puntos de inflexión en la vida de Cristina fue la muerte repentina de su padre. Para toda su familia fue un golpe muy duro. Sin embargo, mientras que para su madre supuso un distanciamiento de la Fe para ella fue el inicio del cambio:

- A mí, en cinco años para acá, me ha cambiado la vida. No soy la misma persona. Con la muerte de mi padre estaba como en un pozo..., estaba superperdida...., no encontraba el norte...., no sabía lo qué quería. A raíz de ahí maduré, comencé a plantearme cosas y empecé a encontrar…bueno, no empecé a encontrar… es que me lo pusieron delante- nos dice.

Cristina, aún sin poder encontrar las palabras adecuadas y la forma para explicar el cómo, se muestra plenamente convencida de que Dios la ha ido conduciendo, la ha ido llevando, poco a poco y sin ser ella plenamente consciente de ello, hasta llegar a su situación actual.

En este momento se me vienen a la cabeza los versos del Salmo 23:

"El Señor es mi pastor,

...
me conduce hacia fuentes tranquilas
...
Me guía por la senda del bien,
...
Aunque pase por quebradas peligrosas,
ningún mal temeré,
porque tú estás conmigo,
tu bastón y tu vara me protegen
....
Tu amor y bondad me acompañan
todos los días de mi vida;
..."

A raíz de todo esto que nos cuenta Cristina me hago algunas preguntas:

¿Somos nosotros capaces de vislumbrar la mano de Dios en nuestras vidas como lo ha hecho Cristina?; ¿Tenemos la humildad suficiente como para aceptar seguirle por la senda que él nos conduce?; ¿Tenemos la Fe suficiente como para creer que Él está con nosotros y nos protege siempre, incluso en los malos momentos?

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7/6/08

El grupo de catequesis de adultos en el triduo a Jesús Sacramentado

Aunque este pasado viernes no hubo reunión de Catequesis de Adultos propiamente dicha, bastantes integrantes del grupo hemos coincidido en el templo porque la Parroquia celebra esta semana la fiesta a Jesús Sacramentado con un tríduo dedicado a su honor, que irá seguido con su salida procesional el domingo por las calles de nuestra feligresía. Esta es una excelente ocasión para manifestar publicamente, nuestro amor al Amor, y en algo contrarrestar la increencia de esta nueva sociedad que quiere desarrollarse expulsando a Dios, ofreciéndonos la aconfesionalidad por un descarnado laicismo que es en realidad una lucha contra la trascendencia del ser humano.

Adornemos pues, aunque sea modestamente alguna ventana o algún balcón, porque va a pasar El Señor. Pidamos que pase, entre en casa y se siente. Que se quede y nos llene con el bendito gozo de su presencia. Que nos impregne con el bálsamo de su misericordia. Que nos fortalezca con la esperanza en su amor. Aprovechemos la ocasión para recomendarle a alguien; quizas a alguna familia que ha olvidado y ha dejado de rezarle o ha perdido la ilusión ante alguna prueba. No perdamos la ocasión: ES EL SEÑOR el que pasa.

A continuación os resumo para esta ocasión el precioso milagro Eucarístico de Lanciano.

Historia del Milagro Eucarístico de Lanciano

El milagro ocurrió en el año 700, hace más de 1300 años. Un Monje de la Orden de S. Basilio, sabio en las cosas del mundo, pero no en las cosas de la fe, pasaba un tiempo de prueba contra la fe. Dudaba de la presencia real de Nuestro Señor Jesús en la Eucaristía. Oraba constantemente para librarse de esas dudas por miedo de perder su vocación. Sufría día tras día la duda. ¿Está Jesús realmente y, substancialmente presente en la Eucaristía?. Dudaba sobre el misterio de la transubstanciación.

Su sacerdocio se convirtió en una rutina y se destruía poco a poco. Especialmente la celebración de la Santa Misa se convirtió en una rutina mas, un trabajo mas.

La situación en el mundo no le ayudaba a fortalecer su fe. Había muchas herejías surgiendo durante esta época. Sacerdotes y obispos eran víctimas de esas herejías, las cuales estaban infestando a la Iglesia por todas partes. Algunas de estas herejías negaban la presencia real de nuestro Señor en la Eucaristía.

El sacerdote no podía levantarse de esta oscuridad que envolvía su corazón. Cada vez estaba mas convencido, por la lógica humana, de esas herejías.

Una mañana del año 700, mientras celebraba la Santa Misa, el sacerdote estaba siendo atacado fuertemente por la duda y después de haber pronunciado las solemnes palabras de la consagración, vio como la Santa Hostia se convirtió en un círculo de carne y el vino en sangre visible. Estaba ante un fenómeno sobrenatural visible, que lo hizo temblar y comenzó a llorar incontrolablemente de gozo y agradecimiento.

Estuvo parado por un largo rato, de espaldas a los fieles, como era la misa en ese tiempo. Después se volvió despacio hacia ellas, diciéndoles: ¡Oh afortunados testigos a quién el Santísimo Dios, para destruir mi falta de fe, ha querido revelárseles El mismo en este Bendito Sacramento y hacerse visible ante nuestros ojos. Vengan, hermanos y maravíllense ante nuestro Dios tan cerca de nosotros. Contemplen la Carne y la Sangre de Nuestro Amado Cristo!.

Las personas se apresuraron para ir al altar y, al presenciar el milagro, empezaron a clamar, pidiendo perdón y misericordia. Otras empezaron a darse golpes de pecho, confesando sus pecados, declarándose indignos de presenciar tal milagro.

Otros se arrodillaban en señal de respeto y gratitud por el regalo que el Señor les había concedido. Todos contaban la historia por toda la ciudad y por todos los pueblos circunvecinos.

La carne se mantuvo intacta, pero la sangre se dividió en el cáliz, en 5 partículas de diferentes tamaños y formas irregulares. Los monjes decidieron pesar las partículas y descubren fenómenos particulares sobre el peso de cada una de ellas.

La Hostia y las cinco partículas fueron colocadas en un relicario de marfil y se puede admirar desde 1713, en Lanciano, una pequeña ciudad medieval, que se encuentra en la costa del Mar Adriático de Italia, en la carretera entre San Giovanni Rotondo y Loreto.

Os recomiendo que consultéis la siguiente dirección para saber más de este milagro: http://www.corazones.org/sacramentos/eucaristia/milagro_lanciano_ciencia.htm
http://www.corazones.org/lugares/italia/lanciano/a_lanciano.htm

Rafael C. Alonso

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Bienvenidos a la página web de la Parroquia

Queridos/as hermanos/as

Comenzamos una nueva andadura en nuestra vida parroquial, el nacimiento de nuestra página web, nuestro blog.

Para nosotros es un reto muy importante y a la vez una ilusionante empresa de evangelización.


¿Quiénes somos?

Somos una parroquia de la ciudad de Córdoba, situada en la avenida Guerrita, 23, en el barrio de Poniente. Somos una parroquia joven, inaugurada en mayo del 2001 y con una feligresía joven y dinámica que se ha volcado con la parroquia.

Nuestro titular es el Beato Álvaro de Córdoba (para los cordobeses, S. Álvaro) dominico de nuestra ciudad que fundó el monasterio de Santo Domingo de Scala Coeli, en la sierra cordobesa y que fue un testimonio de predicador y de servidor de los más pobres. Fue el que instauró la practica del rezo del Via Crucis en la Iglesia.


¿Qué quiere ser esta página?

Esta página web quiere ser un medio más de evangelización, de encuentro entre hermanos, de formación en nuestra vida cristiana. Quiere ser un foro de encuentro entre todos/as los que quieran ser y pertenecer a nuestra comunidad parroquial. Comunidad Parroquial que se abre al universal mundo de Internet para que nadie pierda la ocasión y tenga la oportunidad de crecer en su vida cristiana y de vincularse a nuestro caminar comunitario.

Espero que todos/as encontréis en esta página un canal adecuado para unirnos a la Iglesia universal. Nuestra página nace desde el respeto, amor y deseo de la libertad y del RESPETO a todas las formas de pensar y de vivir la fe. Nunca nos gustaría faltar al respeto o la forma de vivir la fe de cualquier persona. Pero tampoco nos gustaría que el anonimato que garantiza Internet se convierta en una forma de atacar y de agredir faltando al respeto a nuestra vida parroquial.

Todos/as tenemos cabida en esta página pero, recuerda, respetando.

Ponemos en manos de Dios esta nueva tarea pastoral. Queremos brindarle a Jesús unas manos, unos pies, una boca nueva para que siga llevando su amor salvador a todos los hombres y mujeres que abran su corazón a su presencia.

Virgen María tu nos diste a nuestro Salvador, nosotros te pedimos que nos des tu humildad, tu fe y tu amor a Dios para que seamos también apóstoles de Cristo en el mundo.

¡Que Dios os bendiga a todos!

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6/6/08

Carta a Marisol

Marisol era una persona enferma a quien visitábamos -y le llevábamos el Cuerpo de Cristo- aquellos que participamos de esta actividad en la Parroquia. Marisol falleció hace pocas fechas, sin haber llegado a la vejez, y mediante esta carta quiero pedir por su alma al Señor y rogar una oración a quienes podáis leer esto:

Desconozco tu pasado, no sé si alguna vez fuiste feliz; imagino que tal vez el día de tu boda, el nacimiento de tu primer hijo, la noticia de un segundo, que además era una niña... tal vez de pequeña, por el cariño de tus hermanos y padres.

Tampoco sé qué te llevó a estar tan sola. No sé por qué tu esposo te dejó, falleció tan pronto, ni por qué te vino la enfermedad que sufrías; supongo que tu pena dejó la entrada abierta y ella, que es audaz, entró como el ladrón en la noche. Ni tu voluntad ni los médicos pudieron echarla.

Aunque yo, a pesar de que apenas podías hablar, oía tus gritos ensordecedores por ahuyentarla, por alejarla de tí. Sé que lo hacías por los "niños"; también yo lo haría.

Pero amiga mía, estabas gritando y no oías los gritos de él, tu esposo, que te llamaba desde el otro lado, tranquilizándote, enviándote paz y preparando un altar, para que cuando nuestro Padre te llevase, tú acudieses rauda para dar tu "sí" eterno.

Hoy sé que eres feliz. Descansa en paz.


Que el Señor os tenga en Su Gloria, hasta siempre Marisol.

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5/6/08

Próxima publicación de una entrevista con Cristina

A partir del próximo fin de semana publicaremos una entrevista que le hemos realizado a Cristina quien el pasado día 18 de mayo recibió los Sacramentos del Bautismo, la Confirmación y la Primera Comunión de manos del señor obispo.

En esta entrevista Cristina nos ofrece un maravilloso testimonio de conversión que a buen seguro resultará interesante para todos.

Debido a su extensión, y para evitar que su lectura en pantalla pueda resultar algo tediosa, restándose así interés a las palabras de Cristina, la entrevista se publicará en tres entregas.

Os recomendamos encarecidamente su lectura. No os la perdáis.

4/6/08

Triduo y Procesión del Corpus Christi 2008

Buena parte de nuestro barrio se engalanará, cubrirá sus calles de adornos florales y motivos religiosos para la fiesta y celebración del Corpus Christi con la procesión del domingo 8 de junio a las 21:30 h.

Eso es muy bueno, pero no debemos dejar lo mas importante, que es prepararnos para vivir el día grande de la manifestación del Amor. Para ello, y como se puede observar en el cartel de la derecha haciendo clic en él, a partir del próximo 5 de junio en nuestra Parroquia, la Hermandad de la Sagrada Cena celebrará un Triduo en honor del Corpus Christi según el siguiente calendario, también disponible en la Agenda:

  • jueves 5 de junio a las 21:00
  • viernes 6 de junio a las 21:00
  • sábado 7 de junio a las 21:30
Asimismo, dicha Hermandad celebrará su Función Principal, el domingo 8 de junio a las 21:00 h. también en nuestro templo Parroquial.

Oficiará los cultos el Rvdo. Padre D. Antonio Prieto Lucena, Rector del Seminario Mayor San Pelagio, según el siguiente orden:

Misa con homilía.
Exposición del Santísimo.
Ejercicio de la Estación Menor.
Bendición y Reserva.

Finalizarán los actos con la Procesión del Corpus Christi, en la que participarán niños que recién han realizado su Primera Comunión en la Parroquia, y que realizará este recorrido por las calles de nuestro barrio:
  1. Av. Guerrita
  2. C/ Manuel Fuentes Bocanegra
  3. Pasaje Manuel Calero “Calerito”
  4. C/ Lagartijo
  5. Av. Guerrita
  6. C/ Manuel Fuentes Bocanegra
  7. C/ Manuel Cano “El Pireo”
  8. C/ José María Martorell
  9. C/ Francisco González Panchón
  10. C/ José Dámaso Pepete
  11. Av. Guerrita
Desde este sitio web, en algún día posterior a los actos anunciados, trataremos de aportar un reportaje fotográfico que pueda complementar el seguimiento de la Procesión.

De forma que podamos ir adquiriendo la actitud apropiada para este acto de adoración pública de la exposición de nuestro Señor Jesucristo, dejamos a continuación un vídeo preparado por la Diócesis de Nueva York en la que se muestra una procesión pública del Corpus Christi para pedir por las vocaciones en la que se percibe la estruendosa solemnidad y sacralidad de dicho acto:


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1/6/08

Financiación y empleo de los fondos de la Iglesia Católica

En estos días, inmersos en el plazo de presentación de la declaración del I.R.P.F, está en el candelero el tema de la financiación de la Iglesia Católica. Son muchas las voces que se alzan en contra de que la Iglesia Católica reciba un solo euro de las arcas del estado con argumentos muchas veces peregrinos, fruto de la ignorancia unas veces o de la mala fe en otras, distorsionando la realidad y confundiendo en la mayoría de las ocasiones a la opinión pública.

En 2008 arranca el cambio de sistema de financiación de la Iglesia. Así, de la asignación tributaria del 0,52% del IRPF que percibía hasta ahora se pasa al 0,7%, pero el Estado elimina la exención del IVA de la que disfrutaba la Iglesia en la adquisición de objetos destinados al culto, así como la dotación presupuestaria que garantizaba unas cantidades mínimas a la Iglesia Católica. El resto de ingresos de la Iglesia, entra por distintas vías de «autofinanciación». Entre esas vías de autofinanciación adquieren especial relevancia los donativos hechos por los fieles católicos en un ejercicio de responsabilidad y caridad cristiana.

Por tanto, con el nuevo modelo de financiación, la Iglesia Católica no recibe ni un sólo euro de alguien que no quiera contribuir con su aportación a su sustento.

Vamos a exponer a continuación algunos datos que muestran a las claras en qué emplea la Iglesia Católica española sus fondos y por tanto cuales son sus necesidades.

Según los datos aportados en un estudio de Confer la Iglesia católica dirige en España 84 hospitales; 69 ambulatorios y dispensarios; casi 900 hogares para ancianos, enfermos crónicos y discapacitados; 259 orfanatos de los que se benefician más de 26.000 niños y 151 consultorios familiares aparte de otros centros sociales y de caridad.

En total, son 4.492 centros en los que 1.877.446 personas se beneficiaron de la acción caritativa y social de la Iglesia en España durante el año 2005, el último del que se disponen datos. Se trata de una gigantesca obra en la que están involucrados miles de sacerdotes, religiosas y laicos voluntarios.

Si nos centramos en la diócesis de Córdoba, según datos aportados por nuestro obispado, los gastos ascienden a 7,3 millones de euros. Los dos capítulos más importantes fueron las obras de remozado de templos y casas parroquiales, así como las ayudas a entidades eclesiásticas y fundaciones (atención pastoral o ayuda social). En el primer caso, se invirtieron 2,1 millones y en el segundo, 1,5.

Con estas cuentas -dentro de las cuales no se incluyen entidades vinculadas a la Iglesia como Cáritas- hay que sustentar, entre otras cuestiones, 229 parroquias y, además, 200 templos; 274 sacerdotes; y los Seminarios Mayor y Menor de San Pelagio. Además, la diócesis tiene 207 instituciones o centros dependientes de la Iglesia en Córdoba dedicados a enfermos, marginados, etc., donde fueron atendidas 179.086 personas el pasado año.

Conviene señalar también que el sueldo medio de los sacerdotes ronda los 800 euros por estar disponibles las 24 horas del día y la remuneración de un obispo está en los 900 euros mensuales.

Después de conocer todos estos datos convendría reflexionar sobre ellos y si merece o no la pena marcar la X en la casilla correspondiente a la Iglesia Católica en nuestra declaración de I.R.P.F. Como ayuda recomiendo la lectura de un artículo de Santiago Martín publicado en el diario La Razón titulado “Los dineros de la Iglesia”.

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Ante el año de San Pablo

QUERIDOS HERMANOS Y HERMANAS:

El Papa Benedicto XVI ha convocado el Año Paulino, a celebrar del 28 de junio de 2008 al 29 de junio de 2009, con ocasión del bimilenario del nacimiento del Apóstol San Pablo, que los historiadores sitúan entre los años 7 y 10 después de Cristo, y cuyas reliquias se guardan bajo el altar papal de la basílica romana de San Pablo Extramuros, en el sepulcro recientemente descubierto por los arqueólogos.

Los objetivos que ha marcado el Papa para este año son redescubrir la figura y la actividad de San Pablo en sus múltiples viajes apostólicos, de los que guardan memoria los Hechos de los Apóstoles; volver sobre sus cartas, dirigidas a las Iglesias que él fundó y a algunos de sus colaboradores, un auténtico tesoro para la teología y la espiritualidad cristiana; acoger sus ricas enseñanzas; renovar nuestra fe y nuestro compromiso apostólico y evangelizador; y rezar y trabajar por la unidad de todos los cristianos en una Iglesia unida, que el Apóstol entendió como el único Cuerpo de Cristo.

San Pablo. Óleo de El GrecoPablo, nacido en Tarso de Cilicia, en Asia Menor, fue en su juventud un judío celoso y observante de la ley de Moisés. Por ello, tan pronto como el cristianismo comienza a expandirse fuera de las fronteras de Israel, pide permiso al sanedrín judío para perseguir a los cristianos de Damasco (Hech 9, 2). Allí se dirige, cuando una luz cegadora lo derriba del caballo. Tiene lugar entonces su encuentro decisivo con Cristo que marcará toda su vida. Luego de un periodo de interiorización orante, en el que comprende en toda su profundidad el misterio de Cristo, inicia su ministerio anunciando a Jesucristo, salvador y redentor, a los gentiles. En sus múltiples viajes misioneros, a lo largo y ancho del mundo mediterráneo, superando enormes dificultades, peligros, prisiones y naufragios, fundó numerosas comunidades cristianas, que fueron su gozo y su corona. En todas ellas anunció a Jesucristo resucitado y su Evangelio, poniendo al frente de ellas pastores a los que él mismo impuso las manos.

A lo largo de la historia de la Iglesia, San Pablo ha sido considerado como el prototipo del apóstol cristiano, el modelo de nuestro San Juan de Ávila, apóstol de Andalucía, de nuestro San Francisco Solano, apóstol de la América hispana, y de San Francisco Javier, apóstol en el lejano Oriente, y de tantos y tantos apóstoles y misioneros, sacerdotes, consagrados y seglares. ¿Cuál es el secreto de su ímpetu evangelizador y de su fuego misionero? La respuesta es muy sencilla: su amor ardiente a Jesucristo. No hay otra. A partir de su encuentro sorprendente con Cristo, el Señor es su razón de ser. No existe otro interés o móvil que vivir con Él y para Él, hasta poder afirmar: “Ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí” (Gál 2, 20).

De su identificación y comunión permanente con Jesucristo, nace su irrenunciable compromiso misionero, sus cartas, sus viajes incontables, la fundación de nuevas comunidades, sus sermones ante las muchedumbres y la tarea paciente de formación de sus continuadores. Siente la urgencia de evangelizar, “a tiempo y a destiempo” (2 Tim 4, 2), hasta poder exclamar: “Ay de mí si no evangelizare” (1 Cor 9, 16). Y lo hace con convicción, valentía y audacia, sin temer incomprensiones y rechazos (2 Tim 1, 7), anunciando a Jesucristo muerto y resucitado, la Cruz de Cristo, que es escándalo para los judíos y necedad para los griegos, pero para nosotros fuerza de Dios y sabiduría de Dios (1 Cor 1, 18). Ella es el único camino que nos permite vivir la verdadera libertad de los hijos de Dios (Gál 5, 1) y la novedad de vida que el Señor nos brinda con la fuerza misteriosa de su resurrección (Rom 6, 4). Para ello, es necesaria la conversión, que nos permite vivir la vida según el Espíritu (Rom 8).

Sin perjuicio de las celebraciones diocesanas que en las próximas semanas, con la ayuda del Consejo Episcopal, pueda concretar para el próximo curso pastoral, ruego ya a los sacerdotes y religiosos con cura de almas, Rector del Seminario, Director del Instituto Superior de Ciencias Religiosas “Beata Victoria Díez” , Delegados diocesanos de Apostolado Seglar y de Hermandades y Cofradías y responsables de movimientos y grupos apostólicos, que propicien la difusión y lectura orante de las cartas de San Pablo, que organicen actividades para dar a conocer sus escritos y su estilo evangelizador, de modo que todos los miembros de nuestra Iglesia diocesana crezcamos en vigor apostólico y misionero. En los próximos días haré publico también un decreto estableciendo los lugares y tiempos en que podremos lucrar la Indulgencia Plenaria que el Santo Padre ha concedido para este Año Paulino.

De momento, os convoco a la Peregrinación diocesana a Turquía, tras las huellas de San Pablo, que organizada por el Secretariado diocesano de Peregrinaciones, tendrá lugar entre los días 20 y 27 del próximo mes de septiembre y en la que yo mismo participaré. Estoy seguro de que será un verdadero acontecimiento de gracia para todos.

Para todos, mi saludo fraterno y mi bendición.

Juan J. Asenjo. Obispo de Córdoba.

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