Rogatorias

Buscar...

Categorías

Archivo de noticias

24/4/13

Criterio práctico para distinguir si hacemos bien o mal


"Pues todo el que obra perversamente detesta la luz y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras. En cambio, el que realiza la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios." (Evangelio según San Juan 3,20-21)

En estas palabras de Jesús tenemos un criterio que nos puede servir cuando a veces nos entra la duda de si lo que vamos a hacer está bien o está mal. Y el criterio es este: Si lo vieran otras personas esto ¿me llenaría de vergüenza? Si es así, debemos pensar que lo que vamos a hacer algún día lo va a ver toda la humanidad en el Juicio Final. Si no lo haría delante de todos, tampoco lo hago aunque nadie se entere. Que todos nosotros obremos siempre para la luz, en la luz; dejemos las tinieblas para los que obran las cosas que prefieren que queden ocultas y que nadie conozca.

José Antonio Fortea Cucurull (Barbastro, España, 1968),
sacerdote y teólogo,
en uno de sus sermones.

21/4/13

“No perecerán jamás; nadie las arrebatará de mi mano”

IV DOMINGO DE PASCUA

Lecturas: Libro de los Hechos de los Apóstoles 13,14.43-52 // Salmo 100(99) // Apocalipsis 7,9.14b-17 // Evangelio según San Juan 10,27-30

La Liturgia nos presenta esta bella imagen del rebaño y el buen pastor una vez al año, en el Domingo Cuarto de Pascua, el cual dedica la Iglesia al Buen Pastor.

En el Evangelio vemos a Jesús como ese Buen Pastor que da su vida por sus ovejas. Y sus ovejas somos todos: los de este corral y los de fuera del corral. Dice Jesús: (Jn. 10, 27-30).

Es cierto, Jesús ha dado su vida por nosotros para que tengamos Vida Eterna. Privilegio inmenso que no merecemos ninguno de nosotros. Privilegio que requiere una condición exigida por el mismo Jesús en este trozo evangélico: “Mis ovejas oyen mi voz ... y me siguen”.

¿Cómo escuchar la voz de Dios para poder seguirlo a El y sólo a El? Porque ... hay muchas voces a nuestro derredor: los medios de comunicación, las malas compañías, los enemigos de la Iglesia, los que cuestionan la Verdad, los mentirosos, los ilegítimos, los seguidores del New Age, las mayorías equivocadas ...y los peores los que lo hacen desde dentro de la Iglesia.

Ya nos puso en guardia Jesús acerca de esos falsos pastores que no son El: “Huyen ante el lobo, porque no son suyas las ovejas, no le importan las ovejas y las abandona. Y el lobo las agarra y las dispersa” (Jn. 10, 11-13). ¿Y quién es el lobo? Nada menos que el Enemigo de Dios, el Diablo.

Por eso hay que saber escuchar la voz del Buen Pastor, de Aquél que sí “da la vida por sus ovejas”, de Aquél que sí las cuida bien. ¿Cómo reconocer esa voz? ¿Cómo reconocerla para seguirla, sabiendo que es la única que nos lleva a la Vida Eterna?

Quien oye la voz de Jesús, acepta y sigue su Palabra contenida en su Evangelio. Y la acepta en su totalidad y sin suavizarla, ni disminuirla; mucho menos, discutirla o cambiarla en alguna de sus partes.

Quien oye la voz de Jesús, oye la voz del Papa, quien es su Vicario, su Representante aquí en la tierra, y también, la voz de los Obispos y de los Sacerdotes que están en plena comunión con el Papa.

Quien oye la voz de Jesús oye la voz de aquellas otras ovejas que están en el corral y que están siguiendo la voz del Buen Pastor.

Quien oye la voz del pastor practica la obediencia, que no priva de la libertad, más bien la plenifica al optar libremente por nuestra obediencia a Dios y a su Iglesia.

El buen pastor es necesario, por eso debemos orar por nuestros pastores: El Papa Francisco, nuestro Obispo Demetrio y nuestros párrocos. Pero es muy necesario que oremos todos por los fieles, por ese rebaño de Dios, para que sepan escuchar, obedecer y seguir, la voz de los pastores. Que nos dejemos de caprichos y desobediencias gratuitas para justificar nuestra mediocridad. Qué facil es echarle siempre la culpa al cura...y no asumir nuestra dejadez y tibieza en el seguimiento de Cristo.

Ofrezcamos hoy la Eucaristía por nuestros pastores.

Tomás Pajuelo Romero. Párroco.

Leer más...

17/4/13

Aviso de Cáritas Parroquial: Mercadillo benéfico de Primavera el 21 de abril

MERCADILLO BENÉFICO DE PRIMAVERA 2013

Como en años anteriores el próximo domingo día 21 después de misa de 12, en la puerta principal de la parroquia, Cáritas Parroquial expondrá un mercadillo en el que se pondrán a la venta artículos confeccionados, casi todos, por las voluntarias del taller de Cáritas. Entre ellos se encuentran: camisetas pintadas a mano, abalorios, canastos, etc. Como muestra presentamos una fotografía a continuación:


Por favor, contribuye generosamente con las personas que necesitan más que nosotros.

Caritas Parroquial Beato Álvaro de Córdoba

14/4/13

Cursillos prematrimoniales 2013 en la Parroquia del Beato

El pasado fin de semana, los días 12, 13 y 14 de abril, se celebraron en nuestra Parroquia los Cursillos de Preparación al Matrimonio en su edición de 2013, con la asistencia de unas veinticinco parejas de jóvenes de nuestra ciudad.

Durante el fin de semana todos hemos compartido nuestra vivencia de una fe común, desde la alegría del encuentro. Quiera Dios que les sea de utilidad esta experiencia que humildemente tanto catequistas como sacerdote ponemos en sus manos para bien de sus futuros matrimonios, familias cristianas y de la sociedad en general.

7/4/13

Divina Misericordia

II DOMINGO DE PASCUA

Lecturas: Hechos 5, 12-16 // Salmo 117 // Apocalipsis 9, la. 12-13. 17-19 // Juan 20, 19-31.

Queridos hermanos y hermanas:

Cuadro de la Divina Misericordia que está colgado en nuestra ParroquiaCelebramos en la Iglesia Católica la Fiesta de la Divina Misericordia, correspondiendo al Segundo Domingo de Pascua. Y es interesante observar que el Evangelio de este Domingo siempre es el mismo, pues no cambia según el Ciclo A, B o C; pero, además, siempre se usó el mismo texto evangélico antes de la reforma litúrgica post-conciliar, cuando este domingo se conocía como “Domingo In Albis”.

En efecto, el Evangelio es el texto de San Juan (Jn. 20, 19-31) que nos narra la primera aparición de Jesús a sus Apóstoles el mismo día de su gloriosa resurrección, al anochecer, mientras estaban la puertas cerradas.

¡Qué alegría sentirían estos hombres que habían quedado tan confundidos, tan apesadumbrados y atemorizados por la horrorosa muerte de Jesús! ¡Qué alegría al ver a ese mismo Jesús resucitado glorioso, mostrándoles las heridas de las manos y del costado, como para asegurarles que era El mismo!

Y acto seguido, nos dice San Juan Evangelista, el Señor “sopló sobre ellos y les dijo: ‘Recibid el Espíritu Santo. A los que perdonéis los pecados, les quedarán perdonados; y a los que no se los perdonéis, les quedarán sin perdonar”.

Es decir, Cristo, nada más salir del sepulcro, habiendo vencido a la muerte, al demonio y al pecado, lo primero que hace es dejarnos a nosotros los seres humanos, el medio efectivo para ser perdonados de nuestros pecados. Instituye en ese mismo momento el Sacramento de la Confesión, del Perdón.

¡Con razón Cristo ha querido declarar este Domingo Segundo de Pascua como la Fiesta de su Divina Misericordia! ¡Con razón el Papa Juan Pablo II, al declarar este día como el Domingo de la Divina Misericordia, tal como Jesús pidió a Santa Faustina Kowalska, ha dispuesto que se conserven los mismos textos en las Lecturas Litúrgicas! ¡Con razón siempre ha sido el mismo texto evangélico para este domingo, antes de la reforma litúrgica última y ahora se conserva el mismo texto evangélico para los tres Ciclos A, B y C!
El Sacramento de la Confesión es el Sacramento de la Divina Misericordia, llamado por el mismo Jesús, en sus revelaciones a Santa Faustina Kowalska, el “Tribunal de la Misericordia”. Y ¡qué Tribunal!

No se parece en nada a los tribunales terrenos, en los que los culpables son declarados culpables y tienen que pagar su pena. No así con Cristo. En su Tribunal funciona sólo la Misericordia, no la Justicia. Por justicia tendríamos que ser condenados. Pero en la Confesión, no se nos condena ... se nos perdona. Sólo basta estar arrepentidos y confesar la ofensa.

Sobre el arrepentimiento debemos decir que éste es condición indispensable para recibir el perdón en el Sacramento de la Confesión. Pero es importante destacar que podemos arrepentirnos de manera perfecta o de manera imperfecta.

El arrepentimiento perfecto o contrición consiste en arrepentirnos porque hemos ofendido a Dios. Este arrepentimiento perfecto puede ser con dolor o no. Y el dolor –es bueno recordar- es un regalo de Dios para el alma arrepentida; no lo podemos provocar nosotros mismos.

El arrepentimiento imperfecto o atrición consiste en arrepentirnos por miedo a las consecuencias de nuestros pecados, es decir, por miedo a la condenación y al infierno, o a las consecuencias de nuestro pecado. Aunque debemos siempre tratar de arrepentirnos de manera perfecta -por haber ofendido a Dios- el arrepentimiento imperfecto también sirve para recibir el perdón en la Confesión sacramental. Porque nos acerca con arrepentimiento y fe a recibir el sacramento.

¡Qué más podemos pedir! Cristo, enseguida de resucitar, dejó instaurado su Tribunal de Misericordia en el Sacramento de la Confesión. “Allí tienen lugar los milagros más grandes y se repiten constantemente”, dijo el mismo Cristo a Santa Faustina. “Basta acercarse con fe a los pies de mi representante (el Sacerdote) y confesarle con fe su miseria. Entonces, el milagro de la Misericordia se manifestará en toda su plenitud” (Diario 1448).

Y no importa la gravedad de las faltas confesadas. Dice el Señor: “Aunque el alma fuera como un cadáver descomponiéndose, de tal manera que desde el punto de vista humano no existiera esperanza alguna de restauración y todo estuviese ya perdido, no es así para Dios. El milagro de la Divina Misericordia restaura esa alma en toda su plenitud” (Diario 1448).

Tales son los milagros que allí suceden: almas muertas en vida, a nivel de cadáveres en descomposición, por culpa del pecado, restauradas plenamente para poder optar a la vida de gracia aquí en la tierra y a la vida eterna en el Cielo.

Y no creamos que la Confesión es sólo para los pecados mortales, pecados tan graves que matan la vida del alma y que la llevan a la podredumbre de la descomposición. La Confesión es también para los pecados menos graves, los llamados veniales, que también dañan el alma, ofenden a Dios y perjudican a las demás personas y también a la Iglesia.

El Papa Juan Pablo II supo esto muy bien. Por eso promovió la Confesión con tanto ahínco. En su Encíclica “Reconciliación y Penitencia” (#32) recomienda a los Sacerdotes: “Es necesario educar a los fieles a recurrir al Sacramento de la Penitencia, incluso sólo para los pecados veniales ... pues la gracia propia del Sacramento contribuye a quitar las raíces mismas del pecado”. Es como el trabajo del jardinero que extrae la hierba mala una y otra vez, cada vez que sale, hasta que va desapareciendo por completo.

Otro punto importante es que en el Sacramento del Perdón se dan beneficios espirituales infinitos y también beneficios humanos indiscutibles. No hay mejor liberación que una buena confesión, porque el confesionario es el sitio donde verdaderamente se deja la culpa, cuando la asumimos en toda su verdad y con toda sinceridad. Cuando nos sentimos culpables de algo ¿no tenemos la tendencia a desahogarnos con alguien? ¿Qué mejor sitio que el confesionario, donde no solamente podemos desahogarnos, sino también sentirnos verdaderamente perdonados?

Porque la Confesión Sacramental es el instrumento que Dios instituyó para dejarnos su perdón en forma visible, tangible, audible. El Señor ha escogido, en el caso de la Confesión y en los otros sacramentos, continuar su obra en la tierra a través de los hombres. A través de personas escogidas por Dios para darnos su perdón, podemos experimentar la Misericordia de Jesús, cuando oímos las palabras de absolución de boca del Sacerdote.

En efecto, Jesús le explicó a Santa Faustina que la fuente de su Misericordia era el Sacramento de la Confesión: “Cuando vayas a confesarte debes saber esto: Yo mismo te espero en el confesionario. Sólo que estoy escondido en el Sacerdote, pero Yo mismo actúo en el alma. Aquí la miseria del alma encuentra al Dios de la Misericordia”.

Para vivir así el sacramento de la confesión es imprescindible una fe profunda, recia, verdaderamente anclada en el encuentro de Amor con Cristo Resucitado. La verdad es que muchísimas veces nuestra "fe" es como la de Tomás, "si no meto mis dedos..." Exigimos a Dios pruebas palpables. ¿Qué mayor prueba que el perdón?

Tomás Pajuelo Romero. Párroco.

Leer más...

24/3/13

“Me amó a mí y se entregó a sí mismo por mí”

DOMINGO DE RAMOS EN LA PASIÓN DEL SEÑOR

Lecturas: Libro de Isaías 50,4-7 // Salmo 22(21) // Carta de San Pablo a los Filipenses 2,6-11 // Evangelio según San Lucas 22,14-71.23,1-56

Estamos ya entrando a la Semana Santa. En efecto, este Domingo de Ramos se da inicio formal a la Semana de la Pasión de Jesús. Su persecución y condenación a muerte ya se había estado planeando desde antes, pero la revivificación de Lázaro en Betania, a poca distancia de Jerusalén que era el centro del poder civil y religioso, fue la gota que colmó el vaso, hasta tal punto que inclusive consideraron dar muerte también a Lázaro.

La entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, que precisamente hoy recordamos, fue un impresionante recibimiento, pues la población lo aclamó como el Mesías, el esperado por tanto tiempo por el pueblo de Israel. Esta aclamación de Jesús por la mayoría del pueblo fue ciertamente provocada por el apoteósico milagro realizado pocos días antes: el haber vuelto a la vida a un muerto ya sepultado y en franco proceso de deterioro.

Hoy, Domingo de Ramos, además de recibir las palmas benditas, la Liturgia nos introduce en los detalles de la Pasión de Cristo. En efecto este año leemos la Pasión según la narra San Lucas (Lc. 22, 14 - 23, 56).
Meditar la Pasión del Señor es siempre un ejercicio muy provechoso para nuestra vida espiritual. Y resulta más provechoso cuando podemos personalizar los efectos de la Pasión, es decir, cuando podemos percatarnos de que cada sufrimiento de Jesús fue por mí y para mí. Caer en la cuenta de que yo personalmente estuve en el corazón y en la mente de Cristo en esos momentos es muy conveniente para aprovechar las gracias de redención que emanan de la Pasión salvadora de Jesús.

Parece que así lo reconoce San Pablo cuando escribe en primera persona: “me amó a mí y se entregó a sí mismo por mí” (Gal. 5, 2). Y se entregó al extremo, de manera que su cuerpo mortal quedó vacío de toda sangre y agua, al punto de que sus huesos podían verse y contarse a través de su piel (Sal. 22, 18).

El domingo de Ramos expresa perfectamente la dualidad de nuestra vida, somos capaces de lo mejor...y a la vez de lo peor. La multitud aclama a Jesús como Mesías y pocos días después, el Viernes Santo, grita ¡¡CRUCIFÍCALO!!

El domingo de Ramos es el pórtico de la Semana Santa, la lectura de la Pasión nos sumerge en los Misterios que vamos a vivir en estos días santos, Meditemos la Pasión, recemos con Cristo, vivamos los Misterios Esenciales de nuestra fe.

Tomás Pajuelo Romero. Párroco.

Leer más...

22/3/13

Horario de Celebraciones Litúrgicas de Semana Santa 2013

A continuación detallamos los horarios de los distintos actos litúrgicos que se celebrarán en nuestra parroquia durante la Semana Santa 2013:

V SABADO DE CUARESMA
  • Sábado 23/mar, después de misa de las 20h, será el Via Crucis en Beato.
DOMINGO DE RAMOS
  • Misas: 10h, 12h y 20h.
MARTES SANTO
  • Misa Crismal en la CATEDRAL: 12h
JUEVES SANTO
  • Salida Procesional de la Hermandad de la Sagrada Cena: 16'00 h.
  • Misa de la Cena del Señor: 20:00 h.
  • Hora Santa ante el Monumento: 23'00 h.
VIERNES SANTO
  • Hora Santa ante el Monumento: 12'00 h.
  • Santos Oficios de Viernes Santo: 18'00 h.
  • La Parroquia estará abierta de 10'30 h. a 14 h.
SÁBADO SANTO
  • Solemne Vigilia Pascual: 23'00 h.
DOMINGO DE PASCUA
  • Misas del Domingo de Pascua: 10'00 h., 12'00 h. y 20'00 h.

14/3/13

Salida para recoger potitos y aportaciones

Tal como avisamos en el anterior informe de Cáritas Parroquial, el próximo Domingo 16 de marzo, los miembros de Cáritas Parroquial Beato Álvaro de Córdoba saldrán con los chicos y chicas de catequesis de Confirmación por todo el barrio (farmacias, supermercados etc.) solicitando a los vecinos una aportación en potitos.

10/3/13

Aviso - Exposición del Santísimo y oración los domingos de Cuaresma

Todos los domingos de Cuaresma (3, 10 y 17 de marzo) a las 19h tendremos Exposición del Santisimo y oracion, para ayudar a vivir este tiempo de preparación desde la oración y la adoración a Jesucristo. Será, como se ha indicado, durante 1 hora antes de la misa de tarde dominical.

7/3/13

Informe de Caritas Parroquial Beato Álvaro de Córdoba - Marzo de 2012

Queridos hermanos y amigos de la parroquia del Beato Álvaro de Córdoba os informamos a continuación de las próximas actividades de nuestra Cáritas Parroquial que tienen lugar en este periodo de Cuaresma y posterior. No os perdáis el testimonio de compromiso con Jesucristo, de amor por la persona necesitada, de comunidad de Iglesia y de sencillez con que estos hermanos y hermanas nos trasladan sus iniciativas y las necesidades que, confiando en el Señor, se esfuerzan por atender:

Hemos comenzado la campaña de Cuaresma de recogida de alimentos. Este año a petición del comedor social de los Padres Trinitarios hemos solicitado sobre todo para los bocadillos que les preparan para las cenas embutidos embuchados o enlatados, o bien envasados al vacío con algún mes de caducidad hasta que los entreguemos, igualmente vienen bien latas de conservas, etc. y también productos de higiene pues allí pueden asearse y les dan ropa limpia.

Este año hemos hecho coincidir con esta campaña la recogida de potitos que venimos haciendo anualmente para entregarlos en Cáritas parroquial del Polígono Gualdalquivir. Y el día 16 de marzo, saldremos con los chicos y chicas de catequesis de Confirmación por todo el barrio (farmacias, supermercados etc.) solicitando a los vecinos una aportación en potitos.

Avisamos que vamos a encargar papeletas para el sorteo de un traje de gitana como el del año pasado (o mejor aún) hecho a medida con el fin de poder recaudar algo de dinero para poder contribuir también económicamente con quienes lo necesitan.

Como a veces no somos conscientes de lo cerca que tenemos a personas necesitadas de ayuda, es bueno saber que también estamos repartiendo alimentos periódicamente a personas de nuestra propia parroquia, así como otro tipo de ayudas. No sabemos a qué puerta puede llamar el infortunio.

Sabemos que la situación actual para todos es bastante difícil y quizás sea mucho esfuerzo para quienes colaboren, pero afortunadamente esta parroquia y las personas que pertenecen a ella son una bendición de Dios y responden siempre. Por eso ahora que estamos en la Cuaresma cuando para convertirnos se nos pide oración, ayuno y limosna tenemos que ser conscientes de las grandes carencias, y cada vez más desgraciadamente, de muchas personas e intentar, dentro de las posibilidades de cada cual, ayudar en la medida de lo posible.

Desde Cáritas Parroquial sólo podemos aportar nuestra dedicación y trabajo, pero no somos nada ni nadie sin todos vosotros y toda la comunidad, que es la verdaderamente importante, nosotros solo somos obreros al servicio de Dios, sin recibir nada a cambio, solo satisfacción y esperemos que la Gracia de Dios, con eso nos conformamos.

Por todo ello es necesario que se conozcan estas necesidades y esta labor que hacemos entre todos, para intentar mover una vez más a la generosidad los buenos corazones que hay en el barrio, para atender a Cristo en la figura del hermano o hermana necesitado.


Usaremos los carteles que pueden verse a lo largo de estas líneas y que hemos confeccionado para estas campañas; ya se encuentran en las puertas de la parroquia.

Caritas Parroquial Beato Álvaro de Córdoba

Leer más...

3/3/13

«Señor, déjala todavía este año»

III DOMINGO DE CUARESMA

Lecturas: Libro del Exodo 3,1-8a.13-15 // Salmo 103(102) // Carta I de San Pablo a los Corintios 10,1-6.10-12 // Evangelio según San Lucas 13,1-9

El Evangelio ofrece la parábola de la higuera estéril. La esterilidad de la higuera se refiere a la esterilidad de nuestra vida cuando no damos frutos espirituales.

Dios nos planta (nos crea), nos cuida (nos da todas las gracias que necesitamos). ¿Y nosotros? ¿Damos fruto? ¿O nos parecemos más bien a esas plantas muy frondosas llenas de hojas, pero sin ningún fruto en sus ramas, sólo hojas, hojas provenientes de nuestro egoísmo, hipocresía, falta de rectitud de intención, vanidad, auto-suficiencia, autonomía, racionalismo, orgullo, etc., etc.?
Dios espera frutos de santidad en nosotros mismos y frutos de santidad en los demás, por el servicio que espera de nosotros para la extensión de su Reino. Pero ¿qué hacemos? Nos creemos dueños de nosotros mismos.

No comprendemos que el árbol es del Señor. No comprendemos que estamos “ocupando la tierra inútilmente”.

No comprendemos que Dios quiere que su árbol, plantado y cuidado por El, dé frutos y los dé en abundancia. Pero ¡qué desperdicio! Ocupamos espacio inútilmente, sin dar el fruto esperado. Y el Dueño de la plantación después de tanto esperar, desea cortar la higuera estéril.

Pero siempre, como bien lo indica la parábola, Dios nos da otra oportunidad. Interviene de inmediato la Misericordia Divina, infinita como todas sus cualidades, para darnos más gracias aún. A pesar de nuestra esterilidad, nos dice el Evangelio que, antes de cortarla, espera un año más,“afloja la tierra alrededor y le echa abono, para ver si da fruto. Si no, el año que viene la cortaré”.

El Señor no nos “quema” al contario, nos dice que a pesar de llevar tantos años sin dar los frutos que el espera de nosotros, nos da otra nueva oportunidad... otra vez prepara la tierra de nuestros corazones con su Gracía, quita las malas hierbas de nuestros pecados con la confesión, remueve la tierra de nuestra pereza y desidia con el ayuno y la abstinencia, y en definitiva nos da la oportunidad de dar frutos de una vez por todas. La cuaresma es tiempo propicio para poder preparar la tierra, de preparar de verdad nuestros corazones a la conversión y de comenzar a dar frutos de Santidad.

Que Dios os bendiga.

Tomás Pajuelo Romero. Párroco.

Leer más...

23/2/13

«Maestro, que bien se está aquí...»

II DOMINGO DE CUARESMA

Lecturas: Génesis 15, 5-12. 17-18 // Salmo 128 // Filipenses 3,17-4, 1 // Lucas 9, 28-36.

Queridos hermanos y hermanas:

Icono. Transfiguración del SeñorLa Liturgia de este Domingo nos habla de la Transfiguración del Señor. Nos habla de cómo serán nuestros cuerpos cuando seamos resucitados al final de los tiempos y al comienzo de la eternidad, porque en ese momento maravilloso seremos transformados, seremos también transfigurados.

Es lo que nos dice San Pablo en la Segunda Lectura (Flp. 3,17 - 4,1). Nos habla del momento de cuando vuelva Jesús del Cielo, en que “transformará nuestro cuerpo miserable en un cuerpo glorioso, semejante al suyo”.

Y ¿cómo es ese cuerpo glorioso de Jesús? El momento en que pudo verse mejor esa gloria divina en Jesús fue en el Monte Tabor cuando, en virtud de su poder, se transfiguró ante Pedro, Santiago y Juan.

Entonces ¿dónde podemos saber cómo seremos al ser resucitados? Entre otros pasajes de la Escritura, lo sabemos por boca ellos tres, que fueron los testigos de ese milagro maravilloso: la Transfiguración del Señor. Ese milagro fue preludio de la Resurrección de Cristo y es a la vez anuncio de nuestra propia resurrección.
Nos cuenta el Evangelio (Lc. 9, 28-36) que Jesús se llevó a esos tres discípulos al Monte Tabor. Allí se puso a orar y, estando en oración, sucedió ese milagro de su gloria: “su rostro resplandeció como el sol y sus vestiduras se hicieron blancas y fulgurantes”. Se entreabrió -por así decirlo- la cortina del Cielo y se nos mostró algo del esplendor de la gloria divina, la cual conocemos por el testimonio de los allí presentes.

Y decimos que se vio “algo” del esplendor de Dios, pues ningún ser humano hubiera podido soportar la visión completa de Dios.

Recordemos una de las experiencias de Moisés en el Monte Sinaí (Ex. 33, 7-11 y 18-23; Dt. 5, 22-27). Moisés le pidió a Dios que quería ver su gloria y Yahvé le contestó: “Mi cara no la podrás ver, porque no puede verme el hombre y seguir viviendo... tú, entonces, verás mis espaldas, pero mi cara no se puede ver”.

Ahora bien, Jesús invitó a Pedro, Santiago y Juan a subir con El al monte porque días antes les había hecho el anuncio de su próximo juicio, Pasión, Muerte y posterior Resurrección. Era necesario, entonces, reforzar la fe de sus más allegados, mostrándoles el fulgor y el poder de su gloria divina. Era necesario reforzar la fe en la próxima Resurrección de Cristo y la fe en la futura resurrección de los seres humanos, fe que los Apóstoles transmitirían en sus enseñanzas.

Ciertamente, seremos resucitados. Pero para ser así transformados, el camino es el mismo de Cristo, el que El comunicó a los Apóstoles con la Transfiguración y con el anuncio previo de su Pasión y Muerte: primero la cruz y luego la resurrección. Calvario y Tabor van juntos. Rostro herido y desfigurado por la Pasión, y rostro refulgente en la Transfiguración. Cuerpo ensangrentado y desangrado en la Cruz, y cuerpo cuya luz transforma su rostro y traspasa sus vestiduras en la Transfiguración.

Todos nosotros estamos llamados como los apóstoles a contemplar la gloria de dios pero el Señor nos recuerda en este tiempo de cuaresma que debemos abrazar con amor nuestra cruz. La cruz es el único camino para subir a nuestro monte Tabor.

Es cierto que en nuestros días no está de moda hablar de la cruz, del sacrificio, de la renuncia, de la persecución...pero sería traicionar los cimientos de nuestra fe NO hacerlo. Creo que hacemos un flaco favor cuando NO predicamos y anunciamos la CRUZ, por miedo a desentonar en la sociedad que vivimos. Estaríamos traicionando el mensaje del Evangelio, que es mensaje de PAZ, AMOR, PERDÓN, CRUZ y RESURRECCIÓN.

Pido a Dios todos los días fuerzas para vivir, aceptar y amar la Cruz que me manda y pido por toda la parroquia para que asumamos cada uno la Cruz como camino de la Gloria.

Feliz día del Señor. Tomás Pajuelo Romero. Párroco.

Leer más...

17/2/13

Pertrechándonos para la lucha espiritual

PRIMER DOMINGO DE CUARESMA

Lecturas: Deuteronomio 26,4-10 // Salmo 91(90) // Carta de San Pablo a los Romanos 10,8-13 // Evangelio según San Lucas 4,1-13

La Cuaresma, que comenzamos con el Miércoles de Ceniza, nos invita a pertrecharnos para la lucha espiritual. ¿Cuáles son nuestras armas? Los medios que nos ofrece la Iglesia en este tiempo cuaresmal son: la oración, la penitencia, los ayunos, las limosnas; medios todos que nos ayudan a la conversión o cambio interior que requerimos para ir ganando este combate.

Los ejercicios del ayuno como respuesta a la sensualidad, de la limosna para atajar la avaricia, y de la oración contra la autosuficiencia, quieren ayudarnos a desprendernos de lo que impide la acción de Dios en nosotros.

La Liturgia de Cuaresma se nos abre precisamente con la batalla espiritual que Cristo libró contra el Demonio después de haber pasado cuarenta días de ayuno y oración en el desierto, en preparación para su vida pública de predicación al pueblo de Israel, entregándose a la Voluntad del Padre, en una misión que en poco tiempo lo llevaría a la muerte.

Y ¿qué es el desierto? Según la Sagrada Escritura, el desierto es el sitio privilegiado para encontrarse con Dios, para dejarse transformar por El. Hacer desierto es hacer silencio, retiro, etc... es buscar elencuentro con Dios.

Tal fue el caso del pueblo de Israel que vivió cuarenta años en el desierto. Y el desierto no sólo fue la travesía para llegar a la tierra prometida, sino también fue el sitio donde Yahvé fue moldeando al pueblo escogido para hacerlo depender sólo de El.

Sin embargo, el desierto, que para nosotros puede significar lugar de retiro, de silencio, de oración, no sólo es lugar de encuentro con Dios, sino también de lucha con el Demonio. Porque, a veces un encuentro privilegiado con Dios puede ir precedido de una lucha fuerte contra el Maligno, que se opone por todos los medios a ese encuentro nuestro con el Señor. Porque cuando estamos en la paz del silencio y de la rertirada del mundo, el demonio sabiendo que nos vamos a acercar más a Dios, nos tentará con fuerza. Nos dirá que la oración es tiempo perdido,que tenemos muchas cosas que hacer, nos vendrán a la mente un montón de cosas que no hemos hecho y que podríamos hacer...etc. Porque el quiere alejarnos del silencio y la oración. Pero no hay que temer. Recordemos: nunca seremos tentados por encima de nuestras fuerzas (cfr. 1 Cor. 10, 13). Jesús, al terminar su retiro, nos dice el Evangelio de hoy, “fue tentado por el Demonio” (Lc. 4, 1-13). Pero no vencido por el demonio.

Allí en el desierto, Jesús hizo que Satanás probara su derrota, derrota que completó con su Cruz y su Resurrección. Y esa derrota será plena y terminante el día de su venida gloriosa, cuando venga a establecer su reinado definitivo y ponga a todos sus enemigos bajo sus pies.

Nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica (394) que el Demonio pretendió desviar a Cristo de su misión. ¡Qué osadía! Y pretendió esto con tres tentaciones: una de poder, otra de gloria y triunfo, y otra de bienestar material.

El Demonio intentará que nosotros también dejemos el plan de Dios pero con la oración, el ayuno, la limosna, la confesión, los sacramentos venceremos y conseguiremos no caer en la tentación.

Que Dios nos conceda a todos vivir la Cuaresma como un tiempo profundo de desierto interior en el que nos encontremos con Dios.

Que Dios os bendiga a todos. Feliz día del Señor.

Tomás Pajuelo Romero. Párroco.

Leer más...

10/2/13

Avisos - Horarios Miércoles de Cenizas y celebración Solemnidad del Beato Álvaro


  1. El miercoles 13 de Febrero es Miercoles de Cenizas. Habrá misa a las 18h y a las 20h.
  2. Los dias 14, 15 y 16 habrá Triduo en honor al Beato Álvaro con el siguiente horario: Misa las 20h y después Exposición del Santísimo los tres días.
  3. El domingo 17 es la Solemnidad del Beato Álvaro y misa de 12h, a la que estamos todos invitados.

Aunque indignos, fueron escogidos por Dios. Como nosotros

V DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Lecturas: Libro de Isaías 6,1-2a.3-8 // Salmo 138(137) // Carta I de San Pablo a los Corintios 15,1-11 // Evangelio según San Lucas 5,1-11

Las tres lecturas de hoy nos presenta a tres hombres: Isaías, Pedro y Pablo. Tres personas ... como cualquiera de nosotros. Escogidos por Dios, llamados por Dios, que supieron responder a Dios.

“Aquí estoy, Señor. Envíame”, le respondió Isaías, a quien vemos en la Primera Lectura (Is. 6, 1-8).

En el Evangelio vemos a Pedro, acompañado de Santiago y Juan. “Desde hoy serás pescador de hombres”, le dijo Jesús a Pedro. Entonces, “llevaron las barcas a tierra, y dejándolo todo, lo siguieron (Pedro, Santiago y Juan)” (Lc. 5, 1-11).

En la Segunda Lectura vemos a Pablo. Y recordamos la lectura del día que celebramos su conversión (25 de enero) cuando, respondiendo a la luz y la voz que oye camino a Damasco, pregunta:“¿Qué debo hacer, Señor?” (Hech. 22, 3-16).

Nos cuenta el Evangelio que Jesús se subió a la barca de Pedro, con quien -por cierto- ya había tenido un contacto previo (cfr. Jn. 1, 35-42), y le pide alejarse un poco de tierra, para predicar desde allí. Al final de la predicación les ordena ir más adentro para pescar.

Pedro, pescador experimentado, dice que no hay pesca, que ya han probado, pero “confiado en tu palabra, Señor, echaré las redes”. Sucedió, entonces, la llamada “pesca milagrosa”: atraparon tantos peces que “las barcas casi se hundían”.

Al ver la manifestación del poder de Dios, a Pedro le sucede como a Isaías: se reconoce pecador e indigno y siente ese temor reverencial, que no es miedo. “¡Apártate de mí, Señor, porque soy un pecador!”. “No temas. Desde ahora serás pescador de hombres”, le dice el Señor. Y nos cuenta el Evangelio que llevaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.

A San Pablo le sucede lo mismo, cuando camino a Damasco para perseguir cristianos, la luz divina lo tumba al suelo y queda enceguecido.

Su sentimiento de indignidad lo resume en una palabra terrible, que nos trae la Segunda Lectura de hoy: “Finalmente se me apareció también a mí, que soy como un aborto. Porque yo perseguí a la Iglesia de Dios y por eso soy el último de los apóstoles e indigno de llamarme apóstol” (1 Cor. 15, 1-11).

Aunque indignos, fueron escogidos por Dios. Ahora bien ... ¡todos somos indignos, todos somos incapaces! Pero cuando Dios llama, purifica, prepara y equipa al escogido para la misión que le encomienda.

Dios nos llama a TODOS a una vocación común: "LA SANTIDAD". Seamos lo que seamos, curas, obispos, Papa, seglares, monjes, monjas, misioneros, colaboradores...lo que sea...TODOS tenemos que ser SANTOS. Tenemos que vivir plenamente según nuestro estado y condición, el evangelio, los mandamientos, la oración, la caridad...

Feliz domingo. Que Dios os bendiga a todos.

Tomás Pajuelo Romero. Párroco.

Leer más...

8/2/13

Miércoles de Cenizas y Propósitos para Cuaresma

Con la imposición de las cenizas, se inicia una estación espiritual particularmente relevante para todo cristiano que quiera prepararse dignamente para la vivir el Misterio Pascual, es decir, la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor Jesús.

Este tiempo vigoroso del Año Litúrgico se caracteriza por el mensaje bíblico que puede ser resumido en una sola palabra: "metanoeiete", es decir "Convertíos". Este imperativo es propuesto a la mente de los fieles mediante el rito austero de la imposición de ceniza, el cual, con las palabras "Convertíos y creed en el Evangelio" y con la expresión "Acuérdate que eres polvo y al polvo volverás", invita a todos a reflexionar acerca del deber de la conversión, recordando la inexorable caducidad y efímera fragilidad de la vida humana, sujeta a la muerte.

La sugestiva ceremonia de la ceniza eleva nuestras mentes a la realidad eterna que no pasa jamás, a Dios; principio y fin, alfa y omega de nuestra existencia. La conversión no es, en efecto, sino un volver a Dios, valorando las realidades terrenales bajo la luz indefectible de su verdad. Una valoración que implica una conciencia cada vez más diáfana del hecho de que estamos de paso en este fatigoso itinerario sobre la tierra, y que nos impulsa y estimula a trabajar hasta el final, a fin de que el Reino de Dios se instaure dentro de nosotros y triunfe su justicia.

Sinónimo de "conversión" es así mismo la palabra "penitencia"... Penitencia como cambio de mentalidad. Penitencia como expresión de libre y positivo esfuerzo en el seguimiento de Cristo.

No te pierdas los...
Propósitos para cuaresma:

  • Miércoles de Ceniza: Asistiré con toda mi familia a la iglesia para recibir la ceniza.
  • Jueves después de Ceniza: Leeré un pasaje del evangelio sobre la Pasión de Jesús para conocer más de Él.
  • Viernes después de Ceniza: Haré un sacrificio en la comida por amor a Jesús.
  • Sábado después de Ceniza: Rezaré un misterio del Rosario por todos los que están alejados de Jesús.
  • 1er Domingo de Cuaresma: Me confesaré con mucha devoción para renovar mi amistad con Jesús.
  • Lunes I semana de Cuaresma: Cumpliré con mis responsabilidades con alegría y sin quejarme.
  • Martes I semana de Cuaresma: Haré un acto de caridad con alguien más sin que nadie se de cuenta.
  • Miércoles I semana de Cuaresma: Hablaré sólo cosas buenas y positivas de los demás.
  • Jueves I semana de Cuaresma: Rezaré un Padrenuestro con toda mi familia antes de comer pidiendo por las familias que no están unidas.
  • Viernes I semana de Cuaresma: Haré un sacrificio por amor a Jesús.
  • Sábado I semana de Cuaresma: Rezaré un misterio del Rosario ofreciéndolo por los que están en pecado mortal.

  • II Domingo de Cuaresma: Visitaré a Jesús durante 15 minutos en el sagrario.
  • Lunes II semana de Cuaresma: Daré algo mío a alguien que lo necesite más que yo.
  • Martes II semana de Cuaresma: Cumpliré con mis responsabilidades con alegría y sin quejarme.
  • Miércoles II semana de Cuaresma: Haré un acto de caridad sin que nadie se de cuenta.
  • Jueves II semana de Cuaresma: Leeré un pasaje del evangelio sobre la Pasión de Jesús para conocer más de Él.
  • Viernes II semana de Cuaresma: Rezaré el Vía Crucis.
  • Sábado II semana de Cuaresma: Rezaré un misterio del Rosario por los sacerdotes y misioneros.

  • III Domingo de Cuaresma: Invitaré a misa a algún familiar o amigo que esté alejado de Dios.
  • Lunes III semana de Cuaresma: Ordenaré aquella área de mi casa que tengo más descuidada.
  • Martes III semana de Cuaresma: En la comida platicaremos de las cosas buenas que hemos recibido de Dios.
  • Miércoles III semana de Cuaresma: Haré un acto de caridad por alguien más sin que se den cuenta.
  • Jueves III semana de Cuaresma: Hablaré sólo cosas buenas y positivas de los demás.
  • Viernes III semana de Cuaresma: Perdonaré de corazón a todas las personas con las que pueda estar enojada o alejada.
  • Sábado III semana de Cuaresma: Rezaré un misterio del Rosario ofreciéndolo por todos los que aún no están bautizados.

  • IV Domingo de Cuaresma: Comulgaré con mucha devoción.
  • Lunes IV semana de Cuaresma: Leeré un pasaje del evangelio sobre la Pasión de Jesús para conocer más de Él.
  • Martes IV semana de Cuaresma: Cumpliré con mis responsabilidades con alegría y sin quejarme.
  • Miércoles IV semana de Cuaresma: Daré algo mío a alguien que lo necesite más que yo.
  • Jueves IV semana de Cuaresma: Rezaremos en familia antes de ir a dormir pidiendo por las familias desunidas.
  • Viernes IV semana de Cuaresma: Rezaré el Vía Crucis.Sábado IV semana de Cuaresma: Rezaré un misterio del Rosario ofreciéndolopor los que están en pecado mortal.

  • V Domingo de Cuaresma: Visitaré a Jesús durante 15 minutos en el sagrario.
  • Lunes V semana de Cuaresma: Haré un sacrificio en la comida por amor a Jesús.
  • Martes V semana de Cuaresma: Cumpliré con todas mis responsabilidades con alegría y sin quejarme.
  • Miércoles V semana de Cuaresma: Compartiré un consejo con alguien que lo necesite.
  • Jueves V semana de Cuaresma: Rezaré un Padrenuestro por el Santo Padre.
  • Viernes V semana de Cuaresma: Haré tres sacrificios ofreciéndolos por el arrepentimiento de los pecadores.
  • Sábado V semana de Cuaresma: Rezaré un misterio del Rosario por el arrepentimiento de las personas que ofenden a Dios

  • Domingo de Ramos: Participaré de los oficios del Domingo de Ramos.
  • Lunes Santo: Escribiré una carta para cada uno de los miembros de mi familia agradeciéndoles por su amor.
  • Martes Santo: Haré un sacrificio en la comida por amor a Jesús.
  • Miércoles Santo: Haré un acto de caridad sin que nadie se de cuenta.
  • Jueves Santo: Asistiré a los oficios para agradecer a Jesús que se quedó en la Eucaristía.
  • Viernes Santo: Rezaré el Vía Crucis en una iglesia.
  • Sábado Santo: Rezaré un Rosario para acompañar a María en su dolor.
  • Domingo de Resurrección: ¡ALEGRÍA! Asistiré a misa para celebrar la victoria de Jesús sobre el pecado.

Leer más...

27/1/13

“El Espíritu del Señor está sobre Mí"

III DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Lecturas: Libro de Nehemías 8,2-4a.5-6.8-10. // Salmo 19(18),8.9.10.15. // Carta I de San Pablo a los Corintios 12,12-30. // Evangelio según San Lucas 1,1-4.4,14-21.

Uno de los pasajes más impactantes de la Escritura es el que nos trae el Evangelio de hoy (Lc. 1, 1-4 y 4, 14-21). Es impactante, pero pasa bastante inadvertido, muy probablemente por la discreción de Jesús. Es aquel momento en que Jesús dice que es a El a quien se refiere la profecía de Isaías que anuncia la labor del Mesías.

S. Lucas nos dice en el Evangelio de hoy, que Jesús, habiendo ya realizado su primer milagro en Caná de Galilea, comenzó a enseñar en las Sinagogas. Es importante notar que existía un solo Templo, el de Jerusalén, donde se celebraban las grandes fiestas judías y habían ceremonias en que los Sacerdotes ofrecían sacrificios. Pero cada pueblos tenía su propia Sinagoga, donde cada Sábado, se celebraba un oficio litúrgico en el que era fácil participar para leer y comentar la Palabra de Dios. Y Jesús cumpliendo la ley de Dios que nos manda en su tercer mandamiento:"santificar las fiestas" acudía cada sábado a la Sinagoga. Podríamos decir que era practicante.

Así fue como Jesús comenzó a darse a conocer: leyendo y enseñando en las Sinagogas sobre todo de Galilea. Nos dice San Lucas que “todos lo alababan y su fama se extendió por toda la región”.

Jesús, entonces, decide ir a Nazaret, el pueblo donde había crecido y vivido. Y ese Sábado -no por casualidad, sino seguramente porque como Dios, así lo dispuso- le tocó “el volumen de Profeta Isaías y encontró el pasaje en que estaba escrito” lo que se refería a la misión del Mesías: “El Espíritu del Señor está sobre Mí, porque me ha ungido para llevar a los pobres la buena nueva ...”

Siempre que se leía este trozo, la gente pensaba en ese personaje misterioso tan esperado por todo el pueblo de Israel. Esperaban al Mesías enviado por dios para salvarles. Pero ese día en que Jesús lee lo dicho sobre El, se le ocurre rematar la lectura diciendo: “Hoy mismo se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír”. Que es lo mismo que decir: “Ese de quien habla Isaías soy Yo”.

Hoy Jesús también nos dice a nosotros: “Ese de quien habla Isaías soy Yo”. el es el Salvador, nuestro Redentor. Por eso nosotros cada domingo santificamos el día acudiendo a Misa y reuniéndonos para celebrar al Señor, al Mesías nuestro Salvador. Nosotros hoy debemos cumplir el tercer mandamiento, lo mismo que hizo el propio Jesús, acudiendo con alegría, fe y gozo, a celebrar la Santa Misa. Para encontrarnos con Cristo Resucitado que nos convoca, nos instruye con su Palabra y nos alimenta con su Cuerpo y con su Sangre.

Y nosotros ... ¿creemos en Jesucristo? ¿Y creemos en todo lo que nos ha dicho y dispuesto? ¿Creemos que El es el Mesías que vino a salvarnos? ¿Aprovechamos la salvación que El nos trajo? ¿Deseamos hacer todo lo necesario para salvarnos?

Que Dios os bendiga a todos. Feliz día del Señor.

Tomás Pajuelo Romero. Párroco.

Leer más...

20/1/13

"Haced lo que el os diga..."

II DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Lecturas: Isaías 62, 1-5 // Salmo 95 // 1ª Corintios 12, 4-11 // Juan 2, 1-11.

Bodas de CanáQueridos hermanos, en este segundo domingo del tiempo ordinario, la liturgia de la Palabra nos ofrece unos textos de una inmensa riqueza para nuestra vida cristiana. Tres reflexiones me gustaría compartir con vosotros este domingo:

La santificación del trabajo en la vida ordinaria. Comenzamos el lunes 14 de enero el Tiempo Ordinario, este tiempo litúrgico abarca 34 semanas del año. Es el tiempo en el que no celebramos ningún misterio de la vida de Cristo en especial (Cuaresma, Semana Santa, Adviento, Navidad, Pascua...). Si nos fijamos en la vida de Jesús o la nuestra, la mayor parte del tiempo de nuestra vida transcurre en la cotidianidad de las tareas de cada día. Nuestros trabajo, nuestra familia, nuestros estudios, nuestro ocio... Normalmente no estamos continuamente celebrando fiestas, acontecimientos únicos. Creo que si somos sinceros el 80% de nuestra vida transcurre en el anonimato de nuestras vidas escondidas. Así fue también Jesús, conocemos de Él de una manera precisa y amplia los tres últimos años de su vida, los treinta años anteriores pasaron sin que tengamos apenas conocimientos de ellos. Vivió en Nazaret, con san José y María. Trabajó, rezó, llevó la vida normal de un judío de su época.
Lo importante es que descubramos que en esa vida escondida y callada que vivimos es donde nos santificamos, dónde nos jugamos nuestra vida eterna, dónde podemos experimentar el Amor de Dios, el amor de los hermanos. Donde podemos crecer y entregarnos sin reservas al camino que nos presenta el evangelio.

La segunda reflexión brota de la segunda lectura: "La Inmensidad y Grandeza de la Iglesia. Es importante, muy importante, que los carismas, los movimientos, los caminos que hay en la Iglesia son muchos y plurales. El Espíritu Santo ha suscitado infinidad de Dones pero UNA sola FE, infinidad de caminos de vida cristiana, pero UNA sola FE. Debemos aprender a respetar, querer, amar, rezar a los demás carismas que existen en la Iglesia. No podemos empecinarnos en creer que el camino que a cada uno de nosotros nos sirve para llegar a Dios es único. Debemos darnos cuenta que el Señor se vale de muchas cosas para atraer a todos a la Salvación. Si una persona que le gustan las Hermandades cree que ese es el único camino para llegar a Dios, estaría en contra de la voluntad del Señor. Si una persona cree que su camino es el único y piensa que el que está en las hermandades no llegará a Dios, estaría cayendo en el mismo error que denuncia. Si otra persona cree que siendo catequista, o voluntario de Cáritas, o miembro de un catecumenado, o simplemente participando en la Eucaristía diaria o dominical pues Bendito sea Dios, porque ha conseguido encontrar un camino, un medio para amar cada día más al Señor y a los hermanos. Pero os pido por favor que no caigáis en la trampa del mal de pensar que ese modo concreto es el único y que el que no lo sigue se condenará. El Espíritu de Dios sopla donde quiere y cómo quiere pero siempre dentro de UNA misma FE. El que cree que sin practicar la fe se salvará ese tenga cierto que se engaña porque ese carisma NO ES del Espíritu Santo.

La tercera reflexión me brota de la lectura del Evangelio, y me da mucha paz porque sé que tengo a mi Madre la Virgen María que está intercediendo por nosotros. Con que delicadeza y convicción se acerca a su Hijo para pedirle que ayudará a aquellos novios que se había quedado sin vino. Intercedió por ellos y además nos dice algo muy importante para nuestras vidas: "haced lo que el os diga". Si en nuestra vida procuramos hacer siempre lo que Jesús nos dice en el Evangelio,viviremos plenamente nuestras vidas. Viviremos la felicidad aquí en nuestro mundo y la plena en el Cielo.

Que Dios os bendiga a todos. Feliz domingo. Tomás Pajuelo Romero. Párroco.

Leer más...

17/1/13

Reportaje Gráfico de "Una Navidad con Estrellas"

El pasado 22 de Diciembre, jóvenes y niños de la parroquia representaron en el Salón Parroquial la obra teatral "Una Navidad con Estrellas" a beneficio de Cáritas Parroquial. Podéis ver el reportaje gráfico de la representación realizado por nuestro amigo Francisco Genis pinchando aquí.

16/1/13

Harían falta tres eternidades para celebrar dignamente la Eucarístía

Harían falta tres eternidades para celebrar dignamente la misa: 
   - una eternidad para prepararse
   - una eternidad para celebrarla

   - y una eternidad para dar gracias
Beato San Juan Eudes (1601-1680),
sobre la grandeza de la Eucaristía 
y la pequeñez del ser humano para celebrar con dignidad este gran Misterio

13/1/13

Fiesta del Bautismo del Señor - 2013

Fiesta del Bautismo del Señor - 2013

Lecturas: Libro de Isaías 40,1-5.9-11 // Salmo 104(103) // Carta de San Pablo a Tito 2,11-14.3,4-7 // Evangelio según San Lucas 3,15-16.21-22

Este domingo celebramos la fiesta del Bautismo del Señor. Con esta fiesta concluimos el tiempo de Navidad.

Durante siglos hemos escuchado de labios de los no creyentes, decir que si Dios existe por qué no se manifiesta, se muestra para que todos, viéndolo, crean... Es algo que se ha repetido a lo largo de la historia. Ciertamente podría ser un argumento lógico si fuese cierto, pero parte de una falsedad, pretender afirmar que Dios no se ha manifestado. En el evangelio de hoy podemos comprobar como Dios se nos manifestó de una manera histórica y concreta y con miles de testigos en el día del bautismo del Señor. Leemos hoy en el Evangelio, que Jesús se acercó al río Jordán, dónde estaba predicando y bautizando Juan Bautista y le pidió que le bautizara. Juan Bautista, delante de todos los que esperaban para bautizarse, bautizó a Jesús. Y en ese momento se oyó una Voz del Cielo que Dijo: "Tú eres mi Hijo, el amado, el predilecto.” Es Dios Padre que habló, que se manifestó, que demostró su existencia... Dios Hijo que es presentado como Hijo de Dios por el Padre, el Hijo está recibiendo el bautismo en el Jordán. Y Dios Espíritu Santo que bajó sobre él en forma en paloma.

Está muy claro que aquel día hace 1983 años (2013 menos 30, la edad de Cristo en ese momento), Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, se manifestó delante de los hombres para que creyeran en Él. Que Dios se ha hecho parte de nuestra historia para que nosotros vivamos en Él, Dios se hecho hombre para que el hombre llegue, al final de sus días, a Dios.

Creo que tenemos que hacer fuerte nuestra fe, que tenemos que recordar que Dios ha nacido, como hemos celebrado en esta Navidad, ha venido a Salvarnos, quiere demostrarnos que nos Ama de un modo Infinito y Eterno. Que está a nuestro lado siempre, desde nuestro bautismo hasta nuestro paso definitivo a su Gloria.

Creo que es hora de dejarnos de dudas, de cantos de sirenas que intentan alejarnos de nuestra fe y ponernos en serio a vivir nuestra vida cristiana. A vivir la Santidad en nuestras vidas, a preocuparnos de verdad por ser creyentes y coherentes. Que si decimos que creemos en Cristo Nuestro Dios y Señor, se manifieste en cada acción, palabra, opción, en cada detalle de nuestras vidas. Que el Espíritu Santo que hemos recibido todos en nuestro Bautismo, de una manera plena y santificante en nuestra Confirmación, haga de nosotros testigos creíbles de nuestra fe.

Es hora de dejar el anonimato y mostrar al mundo con nuestras palabras y obras, que queremos a Jesús, que queremos a los hermanos, que creemos en Dios y que nuestras vidas, nuestra felicidad, todo lo que somos lo ponemos en sus manos de Padre.
Que Dios os bendiga a todos. Que tengáis un maravilloso y feliz día del Señor. Un abrazo.

Tomás Pajuelo Romero.

Leer más...

6/1/13

Solemnidad de la Epifanía del Señor - 2013

Solemnidad de la Epifanía del Señor

Lecturas: Isaías 60,1-6 // Salmo 72(71) // Efesios 3,2-3a.5-6 // Mateo 2,1-12

Queridos hermanos os ofrezco esta reflexión sobre la Epifanía del Señor:


La Epifanía es una de las fiestas litúrgicas más antiguas, más aún que la misma Navidad. Comenzó a celebrarse en Oriente en el siglo III y en Occidente se la adoptó en el curso del IV. Epifanía, voz griega que a veces se ha usado como nombre de persona, significa "manifestación", pues el Señor se reveló a los paganos en la persona de los magos.

Para los occidentales, que, como queda dicho más arriba, aceptaron la fiesta alrededor del año 400, la Epifanía es popularmente el día de los reyes magos. En la antífona de entrada de la misa correspondiente a esta solemnidad se canta: "Ya viene el Señor del universo. En sus manos está la realeza, el poder y el imperio". El verdadero rey que debemos contemplar en esta festividad es el pequeño Jesús. Las oraciones litúrgicas se refieren a la estrella que condujo a los magos junto al Niño Divino, al que buscaban para adorarlo.

Precisamente en esta adoración han visto los santos padres la aceptación de la divinidad de Jesucristo por parte de los pueblos paganos. Los magos supieron utilizar sus conocimientos -en su caso, la astronomía de su tiempo- para descubrir al Salvador, prometido por medio de Israel, a todos los hombres.

El sagrado misterio de la Epifanía está referido en el evangelio de san Mateo. Al llegar los magos a Jerusalén, éstos preguntaron en la corte el paradero del "Rey de los judíos". Los maestros de la ley supieron informarles que el Mesías del Señor debía nacer en Belén, la pequeña ciudad natal de David; sin embargo fueron incapaces de ir a adorarlo junto con los extranjeros. Los magos, llegados al lugar donde estaban el niño con María su madre, ofrecieron oro, incienso y mirra, sustancias preciosas en las que la tradición ha querido ver el reconocimiento implícito de la realeza mesiánica de Cristo (oro), de su divinidad (incienso) y de su humanidad (mirra).

A Melchor, Gaspar y Baltasar -nombres que les ha atribuido la leyenda, considerándolos tres por ser triple el don presentado, según el texto evangélico- puede llamárselos adecuadamente peregrinos de la estrella. Los orientales llamaban magos a sus doctores; en lengua persa, mago significa "sacerdote". La tradición, más tarde, ha dado a estos personajes el título de reyes, como buscando destacar más aún la solemnidad del episodio que, en sí mismo, es humilde y sencillo. Esta atribución de realeza a los visitantes ha sido apoyada ocasionalmente en numerosos pasajes de la Escritura que describen el homenaje que el Mesías de Israel recibe por parte de los reyes extranjeros.

La Epifanía, como lo expresa la liturgia, anticipa nuestra participación en la gloria de la inmortalidad de Cristo manifestada en una naturaleza mortal como la nuestra. Es, pues, una fiesta de esperanza que prolonga la luz de Navidad.

Esta solemnidad debería ser muy especialmente observada por los pueblos que, como el nuestro, no pertenecen a Israel según la sangre. En los tiempos antiguos, sólo los profetas, inspirados por Dios mismo, llegaron a vislumbrar el estupendo designio del Señor: salvar a la humanidad entera, y no exclusivamente al pueblo elegido.
Con conciencia siempre creciente de la misericordia del Señor, construyamos desde hoy nuestra espiritualidad personal y comunitaria en la tolerancia y la comprensión de los que son distintos en su conducta religiosa, o proceden de pueblos y culturas diferentes a los nuestros.

Sólo Dios salva: las actitudes y los valores humanos, la raza, la lengua, las costumbres, participan de este don redentor si se adecuan a la voluntad redentora de Dios, "nunca" por méritos propios. Las diversas culturas están llamadas a encarnar el evangelio de Cristo, según su genio propio, no a sustituirlo, pues es único, original y eterno.

Es una solemnidad impresionante porque nos manifiesta la universalidad de la Salvación que Cristo nos trae. El pueblo judio pretendía que la Salvación que traía el Mesías era sólo para sus habitantes. La Fiesta de la Epífania nos muestra como Cristo viene a Salvar a todos los pueblos y razas. Los Magos representan a todas las razas y culturas, que vienen a adorar a Cristo y a mostrar su fe. La fe de todos los pueblos.
Nosotros debemos ponernos a los pies del Señor y ser los que ahora adoremos a Cristo con nuestra fe, con nuestra vida entregada y con nuestra santidad.

Tomás Pajuelo Romero.

Leer más...

30/12/12

"¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?"


FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA

Lecturas: Eclesiástico 3, 2-6.12-14 // Salmo 128 // Colosenses 3, 12-21 // Lucas 2, 41-52.
Queridos hermanos y hermanas:

El Hallazgo del Salvador en el Templo. 1854-1860. William Holman HuntLa Iglesia nos coloca la Fiesta de la Sagrada Familia enseguida de la Navidad, para ponernos de modelo a la Familia en que Dios escogió nacer y crecer como Hombre.

Jesús, María y José. Tres personajes modelo, formando una familia modelo. Y fue una familia modelo, porque en ellos todo estaba sometido a Dios. Nada se hacía o se deseaba que no fuera Voluntad del Padre.
El Evangelio (Lc. 2, 41-52) nos narra el incidente de la pérdida de Jesús durante tres días y de la búsqueda angustiosa de José y María, que culmina con aquella respuesta desconcertante de Jesús: “¿No sabían que debo ocuparme de las cosas de mi Padre?”. El Padre y las cosas del Padre de primero. Así, en la casa de Nazaret todo estaba sometido al Padre. Jesús mismo pertenece al Padre Celestial, antes que a María y José.

La familia está hoy en crisis. Y seguirá estándolo mientras los esposos y los hijos no tengan como modelo a Jesús, María y José. Todo en ellos giraba alrededor de Dios. Como en la Sagrada Familia, con los esposos debe haber un “tercero” que debe estar siempre de “primero”: Dios. Entre padres e hijos, debe estar ese mismo “tercero”, (Dios) pero siempre de “primero”. De otra manera las relaciones entre los miembros de la familia pueden llegar a ser muy difíciles y hasta imposibles.

La presencia de Dios en el hogar, entre los miembros de la familia, es lo único que garantiza la permanencia de la familia y unas relaciones que, sin ser perfectas, como sí lo fueron en la Sagrada Familia, sean lo más parecidas posibles al modelo de Nazaret.

Por eso Dios elevó el matrimonio a nivel de Sacramento, para que la unión matrimonial fuera fuente de gracia para los esposos y para los hijos. Pero... ¿qué sucede, entonces?

Para responder, cabe hacernos otras preguntas: ¿Dónde está Dios en las familias? ¿Qué lugar se le da a Dios en las familias? ¿Es Dios el personaje más importante en las familias? ¿Se dan cuenta las parejas que se casan ante el altar, que para cumplir el compromiso que están haciendo al mismo Dios, deben poner a ese Dios de primero en todo? ¿Se recuerdan de esto a lo largo de su vida de casados? ¿Ponen a Dios de primero entre sus prioridades? ¿Enseñan esto a sus hijos?

¿Rezan los esposos? ¿Rezan con los hijos? “Familia que reza unida permanece unida” es el lema de la Campaña del Rosario en Familia. ¿Rezan unidas las familias? Sin la oración, nada es posible, menos aún la unión familiar y las buenas relaciones entre los miembros de una familia.

¿Cómo, entonces, poder cumplir con las exigencias del amor cristiano, que piensa primero en el otro antes que en uno mismo, que complace al otro antes de complacerse a sí mismo?

¿Cómo cumplir con los consejos que San Pablo nos da en la Segunda Lectura: “Sean compasivos, magnánimos, humildes, afables y pacientes. Sopórtense mutuamente y perdónense cuando tengan quejas contra otro. Y sobre todas estas virtudes, tengan amor, que es el vínculo de la perfecta unión”? (Col. 3, 12-21).

¿Cómo ser así los miembros de la familia si no obtienen las gracias necesarias a través de la oración? ¿Cómo poder ser así si Dios no está de primero en la vida de cada uno?

La Primera Lectura del libro del Eclesiástico o de Sirácide (Eclo 3, 3-7.14-17) nos trae consejos muy prudentes y oportunos sobre las relaciones entre los miembros de la familia,haciendo un desarrollo muy apropiado del Cuarto Mandamiento: honrar padre y madre.

Cuando los miembros de la familia ponen a Dios en primer lugar y buscan a Dios en la oración, es posible seguir estos antiguos consejos que siempre están vigentes. Con la oración, la vida familiar se hace más fácil, los hijos honran a sus padres, éstos se aman y se comprenden mutuamente, aman a los hijos y los educan para que Dios sea también el “primero” en sus vidas.

Ese es el secreto de la felicidad familiar.

Leer más...

Horarios de las misas de Año Nuevo - 2013

Recordatorio de las misas de Año Nuevo (Solemnidad de Santa María Madre de Dios - precepto):

DÍA 31 DE DICIEMBRE

20'00 h.

DÍA 1 DE ENERO

12'00 h y 20'00 h (No habrá Misa a las 10'00 h. de la mañana)

29/12/12

Peregrinación a Montilla - Enero 2013

Con motivo del Año Jubilar de San Juan de Ávila se va a realizar una peregrinación a Montilla el próximo día 12 de enero de 2013. Los interesados pueden informarse y apuntarse en la sacristía.

25/12/12

¡FELIZ NAVIDAD 2012!


Desde la Parroquia del Beato Álvaro de Córdoba os deseamos a todos una

 ¡FELIZ NAVIDAD!.
¡Que Jesús llene vuestras vidas, os ilumine y acompañe siempre!


23/12/12

Misas de Navidad

Las misas de las fiestas de Navidad tendrán el siguiente horario:

DÍA 24 DE DICIEMBRE

20'00 h y 24'00 h (Misa del Gallo).

DÍA 25 DE DICIEMBRE

12'00 h y 20'00 h (No habrá Misa a las 10'00 h. de la mañana)

DÍA 31 DE DICIEMBRE

20'00 h.

DÍA 1 DE ENERO

12'00 h y 20'00 h (No habrá Misa a las 10'00 h. de la mañana)

¡Bendita tú entre las mujeres!

IV DOMINGO DE ADVIENTO

Lecturas: Miqueas Mi 5, 1-4 // Salmo 79 // Hebreos 10, 5-10 // Lucas 1, 39-45


Escena de la Visitación de María a su prima Santa Isabel1. María se puso en camino. Es consolador y estimulante imaginarse a María subiendo cuestas, sorteando piedras y arbustos, con el alma en vilo, caminando apresurada para ayudar a su prima Isabel que estaba en estado de buena esperanza. María, la prima joven de Nazaret, está ya a la puerta, saludando a su prima con el grito amoroso de paz, Shalom. Isabel se sintió, de golpe, rejuvenecida por dentro y hasta el pequeño Juan saltó de alegría en el vientre de su madre. ¡Qué hermosos son los pies del mensajero que anuncia la paz! Con el ejemplo de María, en este cuarto domingo de Adviento, cuando ya estamos a las puertas de la Navidad, es bueno que nos propongamos hacer de nuestra vida un camino hacia el prójimo, para ofrecerles ayuda, para llevarles un mensaje de paz. Al final, lo que quedará de nuestra vida, a los ojos de Dios, es lo que hayamos hecho por el prójimo. El egoísmo es una gran fuerza centrípeta, que nos empuja a caminar siempre en dirección hacia nosotros mismos, mientras que el amor es la gran fuerza centrífuga, que nos empuja a caminar en dirección a los demás. Dios quiere que también nosotros, como María, vivamos siempre caminando hacia el prójimo, dando a los demás en cada momento lo mejor de nosotros mismos. Vivir el Adviento como un camino de amor hacia el prójimo es una forma muy cristiana de prepararse para la Navidad.
2. Dichosa tú que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá. ¡Qué bonita esta Bienaventuranza que Isabel le dedica a María! La fe de María la hace feliz, dichosa, bienaventurada. La fe de María no fue una fe racional, nacida de una comprensión completa de las palabras del ángel, no, la fe de María fue una fe vivencial, nacida del amor y de la confianza en el Dios que le hablaba a través de su mensajero. Así es siempre la fe verdadera, la que mueve montañas y la que hace milagros. La razón no enciende, por sí sola, el fuego creyente del corazón, porque la fe sin amor es una fe fría y estática. La fe que nos hace felices es la fe que brota del corazón creyente, la fe que se apoya en esas razones que tiene el corazón y que la razón no entiende, como nos dijo Pascal.

3. Se mostrará grande hasta los confines de la tierra, y este será nuestra paz. El profeta Miqueas sabe que lo que es pequeño a los ojos del mundo puede ser grande a los ojos Dios, que de la pequeña aldea de Belén de Efrata puede salir el Mesías, el Salvador. Este Mesías, este Salvador, será nuestra paz, una paz grande y verdadera que nos llenará el alma y nos hará vivir dichosos. Todos nosotros somos pequeños, pequeñísimos, ante Dios, pero la grandeza de Dios puede hacer obras grandes a través de nosotros. Porque miró la humildad de su esclava el Señor hizo obras grandes en María. De la humilde María, como de la pequeña aldea de Belén, salió el jefe de Israel, el Mesías, el Señor.

4. Tú no quieres sacrificios ni ofrendas… Entonces yo dije lo que está escrito en el libro: “Aquí estoy, oh Dios, para hacer tu voluntad “. El autor de esta carta a los Hebreos nos lo repite una vez más: no son nuestros sacrificios, ni nuestras ofrendas las que nos salvan, es el sacrificio único de Cristo el que nos ha reconciliado con Dios. Cristo se ofreció a sí mismo al Padre, le ofreció el sacrificio de sí mismo, como víctima de propiciación por nuestros pecados. Ofrezcamos también nosotros al Padre el sacrificio de nosotros mismos, obedeciendo siempre su voluntad. Y hagámoslo uniendo el sacrificio de nosotros mismos unido al sacrificio de Cristo.

Por Gabriel González del Estal

Leer más...

16/12/12

Oración y vigilancia es lo que nos pide el Señor

TERCER DOMINGO DE ADVIENTO

Lecturas: Libro de Sofonías 3,14-18. // Libro de Isaías 12,2-3.4.5-6. // Carta de San Pablo a los Filipenses 4,4-7. // Evangelio según San Lucas 3,10-18.

Ya más entrado el Adviento, las lecturas nos hablan de alegría, pues ya está más cerca la venida del Señor.

La Primera Lectura (So. 3, 14-18). “Alégrate, hija de Sión, da gritos de júbilo ... No temas ... el Señor tu Dios está en medio de tí. El se goza y se complace en ti”. ¿Por qué hemos de estar alegres? Porque “el Señor ha levantado la sentencia contra ti, ha expulsado a todos tus enemigos”. Es la salvación realizada por Cristo lo que se nos anuncia aquí. Tanto es así que el Arcángel Gabriel hace eco de estas palabras cuando anuncia a la Santísima Virgen María la Encarnación del Hijo de Dios en su seno: “Alégrate, el Señor está contigo ... No temas María, porque has encontrado el favor de Dios ... concebirás y dará a luz a un Hijo” (Lc. 1, 28 y 30).

Desde que Jesús vino al mundo como Dios verdadero y como Hombre también verdadero, podemos decir con San Pablo en la Primera Lectura (Flp. 4, 4-7): “el Señor está cerca”, porque cada día que pasa nos acerca más a la venida del Señor. «Sí, vengo pronto», nos dice el final del Apocalipsis (Ap 22, 20)

¿Cuándo será ese momento? Nadie, absolutamente nadie, lo sabe con certeza. Eso nos lo ha dicho Jesús. Pero también nos ha dado algunos signos que Él mismo nos invita a observar: (Mt 24, 4-51; Lc 21, 5-36)

1.) Muchos tratarán de hacerse pasar por Cristo.

2.) Sucederán guerras y revoluciones que no son aun el final.

3.) Se levantará una nación contra otra y un reino contra otro.

4.) Terremotos, epidemias y hambres.

5.) Señales prodigiosas y terribles en el cielo.

6.) Persecuciones y traiciones para los cristianos.

7.) El Evangelio habrá sido predicado en todo el mundo.

8.) La mayor parte de la humanidad estará imbuida en las cosas del mundo y habrá perdido la fe.

9.) Después se manifestará el anti-Cristo, que con el poder de Satanás realizará prodigios con los que pretenderá engañar a toda la humanidad.

¿Cómo volverá Jesucristo? Primeramente aparecerá en el cielo su señal -la cruz-; vendrá acompañado de Ángeles y aparecerá con gran poder y gloria. (Mt. 24, 30-31)

Entonces ... ¿qué hacer? También nos lo dice el mismo Jesús: «Por eso estén vigilando y orando en todo momento, para que se les conceda escapar de todo lo que debe suceder y estar de pie ante el Hijo del Hombre.» (Lc 21, 36).

¿Qué más hacer? Con la oración como punto de partida, la Misa dominical que no debe faltar, arrepentimiento y Confesión sacramental de nuestros pecados y la Comunión lo más frecuente posible, debemos realizar el ideal del cristiano que conocemos.

Sin embargo, el Evangelio nos presenta a un personaje muy central de esta temporada de Adviento, preparatoria a la Navidad. Se trata de San Juan Bautista, el precursor del Mesías. El era primo de Jesús, recibió el Espíritu Santo aun estando en el vientre de su madre, cuando la Santísima Virgen la visitó enseguida de la Encarnación del Hijo de Dios.

Llegado el momento, San Juan Bautista comenzó su predicación para preparar el camino del Señor; es decir, para ir preparando a la gente a la aparición pública de Jesús.

Y al Bautista le preguntaban “¿qué debemos hacer?” (Lc. 3, 10-18). Y él les daba ya un programa de vida que parecía un preludio del mandamiento del amor que Jesús nos traería. “Quien tenga dos túnicas que dé una al que no tiene ninguna, y quien tenga comida, que haga lo mismo”.

Es así como la Navidad o primera venida del Mesías continúa siendo un recordatorio y un anuncio de su segunda venida. Que la venida del Señor esta Navidad no sea inútil, de manera que la celebración de su primera venida nos ayude a prepararnos a su venida final en gloria, para ser contados como trigo y no como paja.

Oración y vigilancia es lo que nos pide el Señor: orar y actuar como si hoy -y todos los días- fueran el último día de nuestra vida terrena.

Lo importante no es saber el cómo. Lo importante no es saber el cuándo. Lo importante es estar siempre preparados. Lo importante es vivir cada día como si fuera el último día de nuestra vida en la tierra.

Tomás Pajuelo Romero. Párroco.

Leer más...

10/12/12

Cáritas parroquial: Mercadillo benéfico - Navidad 2012

MERCADILLO BENEFICO DE NAVIDAD 2012


Como complemento a la recogida de alimentos, vamos a llevar a cabo
un Mercadillo Benéfico de Navidad. Mercadillo que es el tercer año consecutivo que se celebra, en el que se ponen a la venta una variedad de artículos hechos a mano por personas que colaboran con Caritas.

Este año además, jóvenes que han recibido la Confirmación en nuestra parroquia y han decidido prolongar con catequesis de Pos-Confirmación su crecimiento en la Fe de Cristo, han decidido colaborar activamente elaborando ellos mismos artículos que se pondrán a la venta y cuyo beneficio han decidido donar a Caritas.

A todos les damos las gracias por su colaboración, y os emplazamos al domingo día 16 y 23 de Diciembre por la mañana, antes y después de misa, en la puerta de la Parroquia.

Que El Señor os bendiga a todos y nos colme de Amor y Paz esta Navidad. 

Caritas Parroquial Beato Álvaro de Córdoba