Rogatorias

Buscar...

Categorías

Archivo de noticias

25/2/09

Miércoles de Ceniza. Ayuno y Abstinencia.

Manos de un sacerdote cogiendo la cenizaHoy es Miércoles de Ceniza. Con tal motivo se celebrarán en nuestra parroquia dos misas, a las 18’00 h y las 20’00 h, en las que se impondrá la ceniza que nos recuerda que “del polvo venimos y en polvo nos convertiremos”y nos invita a “convertirnos y creer en el evangelio”.

Comienza así la Cuaresma 2009, un tiempo litúrgico “fuerte” en el que nos preparamos para vivir profundamente y con intensidad los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro Señor Jesucristo en la Semana Santa.

Durante estos cuarenta días la Iglesia nos recomienda la austeridad, el recogimiento, y la práctica habitual de la oración, el ayuno y la caridad como medios que nos ayuden a llevar a cabo nuestra conversión.

El derecho canónico afirma que todos los fieles, cada uno a su modo, están obligados por ley divina a hacer penitencia, sin embargo, para que todos se unan en alguna práctica común de penitencia se han fijado unos días penitenciales.

En particular las normas del Código de Derecho Canónico y de la Conferencia Episcopal Española obligan a guardar Ayuno y Abstinencia el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo y Abstinencia sólo los otros vienes de Cuaresma. Unas prácticas que, tenemos la impresión, con el paso de los años están cayendo cada vez más en desuso o no se llevan a cabo correctamente ni en la práctica ni en el espíritu. Por ello hemos creído conveniente recordar exactamente lo que la Iglesia Católica establece para el ayuno y la abstinencia.

Así, el AYUNO consiste en hacer sólo una comida fuerte al día; aunque no se prohíbe tomar algo ligero por la mañana o por la noche. Es obligatorio para todos los mayores de edad, hasta que se hayan cumplido cincuenta y nueve años.

En lo relativo a la ABSTINENCIA, ésta consiste en no comer carne y obliga a todas las personas mayores de 14 años.

El ayuno y la abstinencia no consisten en la renuncia por la renuncia sino en una renuncia con la que, por una parte reconocemos la necesidad de hacer obras con las que reparemos el daño ocasionado con nuestros pecados, y por otro nos permite el dominio de sí mismo con el fin de vivir mejor los valores superiores.

Además hay que recordar que, en la Iglesia universal, son días y tiempos penitenciales todos los viernes del año, en los que se debe llevar a cabo la realización de otras formas de penitencia recomendada por la Iglesia: lectura de la Sagrada Escritura, limosna, obras de caridad y mortificaciones corporales.

Catequesis del Papa Juan Pablo II sobre el Ayuno

Mensaje de Benedicto XVI para la Cuaresma de 2009

3 comentarios:

  1. Un seguidor de la web25 de febrero de 2009, 16:50

    Estoy de acuerdo en que el ayuno y la abstinencia cada vez se practican menos.
    A su vez Jesús nos dice en el evangelio de hoy que cuando ayunemos, oremos o demos limosna lo hagamos en secreto.
    Yo me pregunto: En estos tiempos en que vivimos ¿qué es mejor? ¿seguir al pie de la letra lo mandado por Jesús y ayunar en secreto o dar testimonio de nuestro ayuno?

    ResponderEliminar
  2. Estimado/a, muchas gracias por participar desde la reflexión. Pensando en lo que dices, opino con humildad que en estos tiempos que vivimos, como supongo que en cualquier otro, el testimonio más eficaz que podemos dar los critianos no sólo es ni el ayuno, ni la limosna ni la oración, sino (sin olvidar los anteriores) especialmente esforzarnos por cumplir el principal mandamiento de Jesús, el más importante de todos: Amarnos los unos a los otros como Él nos amó; en eso conocerán todas las personas que somos sus discípulos, sus seguidores, cristianos de verdad. Él lo dijo así.

    ResponderEliminar
  3. Buen punto tu comentario. el seguidor de la web, mas lo qeu dice jesusu es que tdo lo hagas con humildad, sin embargo yo pienso que en si no puedes dar testimono del ayuno no del acto en si si no mas bien de los frutos que este trae con sigo ya que asi tu seras testimonio vivo de Dios.

    ResponderEliminar

Desde la afinidad o la discrepancia, pero siempre con respeto, te animamos a participar.

Por unas mínimas bases de hermandad, afecto y consideración, los comentarios anónimos inapropiados serán borrados.